El Real Madrid ha dado un golpe en la lucha por el título liguero tras imponerse este sábado al Villarreal por 0-2. En un duelo, en el Estadio de la Cerámica, el conjunto blanco ha encadenado su quinta victoria consecutiva gracias a de Kylian Mbappé, que con un nuevo doblete permite a los de Álvaro Arbeloa dormir como líderes provisionales del campeonato. El delantero francés atraviesa un estado de forma excepcional, alcanzando ya los 34 goles en lo que va de curso.
La primera mitad se caracterizó por un ritmo frenético y un equilibrio táctico que dificultó las ocasiones claras hasta el tramo final. Arda Güler avisó primero con una acción individual que obligó a estirarse al guardameta Luiz Júnior, mientras que Vinícius Júnior rozó el palo con un disparo cruzado antes del descanso. El Villarreal, bien plantado y con las ideas claras, logró contener las acometidas madridistas durante los primeros 45 minutos, dejando todo por decidir para la reanudación.
El guion del partido cambió por completo nada más iniciarse el segundo tiempo. En el minuto 47, una internada de Vinícius terminó con un balón suelto en el área que Mbappé, con el olfato de los grandes goleadores, aprovechó para batir al portero. Con el marcador a favor, el Real Madrid mostró su versión más madura y sólida, gestionando los tiempos del partido y desactivando los intentos de reacción de un Villarreal que tuvo en las botas de Gerard Moreno su oportunidad más clara para igualar la contienda.
Cuando el encuentro ya agonizaba, el propio Mbappé provocó un penalti tras ser derribado por Pedraza dentro del área. El astro francés asumió la responsabilidad y cerró la noche con una ejecución sutil a lo Panenka que sentenció el choque en el tiempo añadido. Con este trabajado triunfo en un escenario tradicionalmente complicado para los blancos, el «plan Arbeloa» se consolida en la clasificación, metiendo presión al Barcelona antes de su compromiso dominical.







