El Comité de Huelga médico anunció este viernes la convocatoria de paros indefinidos en toda España a partir del miércoles 28 de octubre, en rechazo al proyecto de ley del Estatuto Marco y para reclamar una norma específica para el colectivo médico y facultativo. La decisión, tomada la tarde del jueves en una reunión celebrada en Valencia, la comunicó la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM).
La convocatoria está respaldada por CESM, el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya, la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el gallego O’Mega, además de la Unión Médica y Facultativa (UMYF). Los sindicatos han hecho un llamamiento al conjunto de médicos y facultativos para mantener la unidad de acción ante un momento que consideran decisivo para el futuro de la profesión.
El detonante es la aprobación en Consejo de Ministros, el pasado 2 de septiembre, del proyecto de ley del Estatuto Marco, la norma que regula las condiciones laborales de los profesionales sanitarios y que no se actualizaba desde 2003. El texto, pactado por el Ministerio de Sanidad con CCOO, UGT, CSIF y Satse, continúa ahora su tramitación parlamentaria, y el Comité de Huelga reclama a los grupos del Congreso que presenten una enmienda a la totalidad para devolverlo al ministerio.
El Estatuto Marco incluye mejoras como la reducción de las guardias obligatorias de 24 a 17 horas y una jornada laboral máxima de 45 horas semanales, pero los sindicatos médicos consideran esas cifras insuficientes. Sus reivindicaciones pasan por una jornada de 35 horas, el reconocimiento del exceso de jornada, una reforma del sistema de guardias y un modelo de jubilación adaptado al colectivo, además de un estatuto propio que reconozca las particularidades de médicos y facultativos frente al resto del personal sanitario.
«El conflicto no ha terminado. Nosotros no hemos renunciado a ninguna de nuestras reivindicaciones ante la falta de respuesta del Ministerio de Sanidad», afirmó el secretario general de la CESM, Víctor Pedrera. El Comité criticó «el empecinamiento» del departamento en seguir adelante con una reforma que, sostienen, cuenta con el rechazo de la profesión e ignora «meses de huelgas, movilizaciones y reiterados intentos de alcanzar una negociación real».
La secretaria general de Amyts, Ángela Hernández, reconoció que llegar a una huelga indefinida «es un fracaso de todos», pero defendió la medida en clave de defensa de los pacientes: «No queremos seguir asistiendo a cómo se degrada paulatinamente la asistencia». Los médicos venían celebrando paros mensuales de un día desde principios de año, entre febrero y junio, una estrategia que ahora elevan a un paro sin fecha de finalización.
La ministra de Sanidad, Mónica García, aseguró haber intentado «evitar en todo momento» la huelga y reconoció que los facultativos tienen «razones legítimas» para protestar, aunque considera que parte de sus demandas corresponden a las comunidades autónomas. La CESM precisó que aún está pendiente cerrar el calendario del resto de movilizaciones, mientras el Estatuto Marco sigue su curso en el Congreso, lo que anticipa un pulso prolongado entre los facultativos y el Ministerio a las puertas del otoño.






