La marcha de Soledad Fernández como directora general de la Agencia Tributaria, confirmada el miércoles por el Ministerio de Hacienda, no ha convencido a los propios inspectores del organismo. La Asociación de Inspectores de Hacienda del Estado emitió este jueves un comunicado en el que denuncia la «extraña situación de impasse» generada por el relevo y rechaza las explicaciones oficiales: «No parecen verosímiles las explicaciones ofrecidas sobre la falta de sucesor designado, especialmente considerando la reciente reunión con la Generalitat de Cataluña, de la cual no ha trascendido contenido alguno».
Hacienda sostiene que Fernández pidió el relevo hace meses y que se acordó posponer el cambio hasta el final de la campaña de la renta, que concluyó la semana pasada. Sin embargo, los inspectores consideran «llamativo» que uno de los nombramientos más importantes de la Administración General del Estado se anuncie sin comunicar al mismo tiempo la identidad del sucesor. «La ausencia de información oficial contribuye a una incertidumbre institucional que no debería producirse en un organismo de esta naturaleza», subrayan. Los Técnicos del Ministerio de Hacienda, Gestha, también se han confesado «sorprendidos» y avisan de que el cambio «abre un escenario de incertidumbre que podría retrasar las principales reformas pendientes».
La Agencia no se ha personado aún en la causa abierta por el juez José Luis Calama sobre las joyas halladas en el despacho de Zapatero, valoradas en 1,3 millones de euros y aparentemente no declaradas, aunque Hacienda anunció este mismo jueves que lo haría en las próximas horas a través de la Abogacía del Estado. El PP ha pedido además la comparecencia de Fernández ante la comisión de investigación del Senado el próximo 13 de julio para preguntarle por esa cuestión.
A estas polémicas se suma la decisión del Gobierno de ceder la gestión del IRPF a Cataluña a través de la Agencia Tributaria de Cataluña, medida que los inspectores han denunciado en repetidas ocasiones por considerarla una fragmentación del organismo que dificultaría la lucha contra el fraude fiscal y la igualdad tributaria entre territorios.
La salida de Fernández no es la única en la cúpula del organismo. Los dos directores de departamento más relevantes, Manuel Trillo, del Departamento de Inspección Financiera y Tributaria, y Virginia Muñoz, del Departamento de Recaudación, también han pedido plazas en Consejerías de Finanzas en el exterior, aunque sus marchas efectivas se producirán con algo más de margen de tiempo. Pese a los récords de recaudación, con 325.000 millones de euros ingresados en 2025, la Agencia llega al inicio del verano con su cúpula prácticamente descabezada y bajo la sombra de varios expedientes judiciales con implicaciones políticas de primer orden.






