El Reino Unido ha anunciado una partida de 115 millones de libras, unos 132,5 millones de euros, para financiar drones detectores de minas y sistemas antidrones que se integrarán en una futura misión multinacional destinada a proteger la navegación en el estrecho de Ormuz. El anuncio se produjo durante una cumbre telemática con ministros de Defensa de más de 40 países copresidida por el secretario británico de Defensa, John Healey, y la ministra francesa Catherine Vautrin.
Healey defendió en la reunión el papel fundamental y de coordinación que el Reino Unido está jugando en lo que respecta a la seguridad del estrecho de Ormuz y agregó: «La nueva financiación para los sistemas autónomos de detección de minas y antidrones, junto a nuestros avanzados aviones Typhoon y el HMS Dragon son compromisos firmes y claros».
El paquete militar británico incluirá drones marítimos de alta velocidad, sistemas autónomos para detectar minas submarinas, capacidades antidrones y patrullas aéreas con aviones Typhoon. Además, el HMS Dragon, un destructor especializado en defensa aérea, ya se encuentra en camino hacia Oriente Medio.
La reunión, con representantes de Europa, América, Asia, África y Oceanía, tiene como objetivo coordinar despliegues militares y fijar una respuesta unificada a la crisis que mantiene bloqueado el tránsito de cerca del 20% del petróleo global. El estrecho de Ormuz, situado entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán, es una vía estratégica fundamental para el comercio energético mundial.
«Estamos transformando el acuerdo diplomático en planes militares prácticos para restaurar la confianza en el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz. Cuando copresida esta reunión de naciones de todo el mundo, nuestra tarea será asegurarnos de que no solo estemos hablando, sino que estemos preparados para actuar», indicó Healey.
España no ha participado en esta cumbre. La ministra de Defensa, Margarita Robles, alegó coincidencia con el Consejo de la UE en Bruselas para justificar su ausencia, aunque ambas reuniones eran compatibles. El Gobierno español ha reiterado su rechazo a participar en operaciones militares en la zona sin un mandato de la ONU y mantiene su contribución limitada al ámbito diplomático.
Desde el inicio del vigente conflicto en Oriente Medio, el Reino Unido ha rechazado participar de manera activa con Estados Unidos e Israel en los ataques conjuntos contra Irán pero, escudándose en una posición defensiva, ha permitido el uso de bases británicas a Washington y han aumentado su presencia militar en la región.
La misión entrará en funcionamiento «cuando las condiciones lo permitan», según han indicado las autoridades británicas. El HMS Dragon, equipado con el sistema de defensa aérea Sea Viper, completó recientemente ejercicios en un centro de la OTAN en aguas cercanas a Creta.







