La selección masculina, vigente campeona continental y mundial, no podrá revalidar su corona tras caer eliminada ante Hungría en una tanda de penaltis (14-15) que certifica la eliminación de los de David Martín de la lucha por las medallas. El encuentro, cargado de simbolismo, comenzó con un emotivo minuto de silencio por las víctimas del reciente accidente ferroviario en Adamuz, marcando el tono de un duelo de máxima tensión donde España volvió a tropezar con su «bestia negra» histórica.
El partido fue un ejercicio de resistencia constante para el combinado nacional, que se vio obligado a remar a contracorriente ante una Hungría muy sólida. Tras llegar al último suspiro con el marcador en contra, un gol milagroso de vaselina de Sergi Cabanas sobre la bocina forzó el empate (11-11) y llevó el desenlace a la muerte súbita desde los cinco metros. Sin embargo, en la tanda decisiva, emergió la figura del portero Soma Vogel, que detuvo dos lanzamientos y condenó a España a pelear por el quinto puesto, ampliando a 18 el número de enfrentamientos en europeos sin que España haya logrado vencer a los magiares.
La derrota supone un frenazo inesperado para un equipo que venía de una racha triunfal tras el título mundial de Singapur en 2025. David Martín reconoció tras el choque la dificultad de gestionar la presión acumulada, subrayando que las imprecisiones en las jugadas y la falta de acierto ofensivo penalizaron a un equipo que, a pesar de todo, demostró un carácter encomiable hasta el último segundo. Con esta eliminación, España rompe una racha de años instalada en el podio de las grandes citas internacionales.
El futuro inmediato de la selección pasa ahora por recuperarse anímicamente para afrontar los partidos de consolación por la quinta plaza, mientras Hungría avanza a semifinales para medirse a Grecia. Esta despedida del trono europeo obliga a la delegación española a realizar una profunda reflexión de cara a los Juegos Olímpicos, buscando soluciones tácticas que permitan romper, de una vez por todas, el bloqueo mental y deportivo que supone enfrentarse al conjunto húngaro en suelo continental.







