La Organización Mundial de la Salud ha alertado de que la humanidad sigue sin estar preparada para hacer frente a una futura pandemia que podría ser más dañina que la del covid-19. Un informe de la Junta Mundial de Monitoreo de la Preparación concluye que «la preparación global no está a la altura del riesgo de pandemia» en un momento en que los brotes de enfermedades infecciosas se vuelven más frecuentes y dañinos.
«El mundo no es más seguro», alertan los expertos en el documento, que llega 24 horas después de que la OMS declarara una nueva emergencia internacional por el brote de ébola en el Congo y Uganda. La situación es «alarmante», según el informe, porque el riesgo de una futura pandemia empeora mientras la confianza de la ciudadanía en la salud pública se erosiona.
La Junta Mundial de Monitoreo de la Preparación, un organismo independiente establecido en 2018 por la OMS y el Banco Mundial, advierte de que una década de inversión no ha sido suficiente para hacer frente al creciente riesgo de pandemia. El documento señala que, a medida que los brotes de enfermedades infecciosas se vuelven más frecuentes, también se vuelven «más dañinos», con impactos cada vez mayores en la salud, la economía, la política y la sociedad, y una menor capacidad para recuperarse de ellos.
Si bien considera que las nuevas iniciativas han mejorado algunos aspectos de la preparación, en general estos esfuerzos se ven contrarrestados por «los crecientes efectos de la fragmentación geopolítica, la alteración ecológica y los viajes internacionales», especialmente a medida que la ayuda al desarrollo cae a niveles no vistos en años.
«Las inversiones en preparación se han fortalecido desde la pandemia del covid, pero el cambio en las prioridades geopolíticas amenaza con socavar este progreso», subrayan los autores del informe. La cooperación global mostrada durante la pandemia de covid-19 fue temporal y la ayuda internacional destinada a salud ha regresado a niveles similares a los de 2009.
Otro punto crítico es la disminución de la equidad en el acceso a medidas sanitarias. Los expertos hablan de una «fatiga de la equidad», marcada por una menor voluntad política y financiera para garantizar acceso igualitario a vacunas, tratamientos y recursos de salud.
El documento reserva un espacio para la llamada «Enfermedad X», un posible patógeno desconocido que podría causar una futura emergencia sanitaria internacional. La OMS sostiene que la próxima pandemia no es una cuestión de «si», sino de «cuándo», por lo que impulsa inversiones en plataformas de vacunas de amplio espectro, sistemas de alerta temprana y cooperación internacional.
Frente a este escenario, el informe propone crear un sistema independiente de monitoreo de riesgos pandémicos, asegurar acceso equitativo a medidas sanitarias, fortalecer los sistemas de vigilancia y respuesta, y mantener un compromiso político y financiero permanente para actuar desde el «día cero» de cualquier nueva emergencia sanitaria.
Los especialistas llaman a enfrentar las futuras amenazas sin caer en el miedo, pero reforzando la capacidad de detección y respuesta temprana. Organismos como el Banco Mundial y la ONU han advertido que la prevención es significativamente más barata que la respuesta tardía a una pandemia.
La OMS ha lanzado para 2026 un llamamiento para recaudar cerca de 1.000 millones de dólares para dar respuesta a 36 emergencias en todo el mundo, incluidas 14 emergencias de grado 3 que requieren el máximo nivel de respuesta institucional.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha subrayado que «no es caridad; es una inversión estratégica en salud y seguridad. El acceso a la atención de salud restaura la dignidad, estabiliza a las comunidades y abre una vía hacia la recuperación».
Entre los virus que preocupan a la OMS de cara a 2026 se encuentran nuevas variantes del SARS-CoV-2, el coronavirus causante del MERS, virus transmitidos por vectores como el Zika, el virus de Lassa, el Nipah y el reciente brote de ébola Bundibugyo en África. La agencia mantiene activa una vigilancia reforzada sobre estas amenazas que podrían derivar en nuevas crisis sanitarias globales.







