El Ayuntamiento de La Laguna y la empresa mixta Teidagua dan nuevos pasos en el proceso de modernización tecnológica de las redes de alcantarillado y pluviales del municipio, gracias a la instalación en próximas fechas de catorce pluviómetros inteligentes tipo SEBA Hydrometrie, reconocidos a nivel internacional por su fiabilidad y precisión en entornos urbanos.
El alcalde lagunero, Luis Yeray Gutiérrez, remarcó que “esta nueva herramienta no se limita únicamente a registrar el nivel de agua recogida de precipitaciones, sino que nos permite generar, de forma continuada y en tiempo real, datos sobre el comportamiento de la red que hasta ahora resultaban difíciles de obtener con precisión. Esa información alimentará modelos matemáticos hidráulicos que permitirán simular cómo responde el sistema ante distintos escenarios, desde una borrasca ordinaria hasta un episodio climático extremo”.
Por su parte, el concejal del Ciclo Integral del Agua del Consistorio, Ángel Chinea, detalló que “este nuevo modelo de medición, que estará disponible próximamente, se ha diseñado para producir mejoras tangibles en aspectos estratégicos, como poder lograr una planificación más precisa y una evaluación constante del porcentaje de aguas residuales aportadas dentro de la aglomeración urbana, lo cual proporcionará información clave para la toma de decisiones a largo plazo”.
“Por otra parte, contar con una modelación hidráulica avanzada nos permitirá calibrar con mayor exactitud los modelos matemáticos que simulan el comportamiento de la red. Esto se traducirá en una planificación más acertada y en una respuesta más eficaz ante cualquier escenario, incluidos los eventos climáticos extremos que, con el cambio climático, son cada vez más frecuentes e intensos”, agregó el edil.
Por último, el director gerente de Teidagua, Braulio Domínguez, hizo hincapié en que “con estas nuevas infraestructuras se favorece la prevención de inundaciones en tiempo real y se monitorizan permanente los niveles de agua en la red, lo cual permitirá detectar de forma temprana situaciones de riesgo y activar una respuesta rápida antes de que se produzcan desbordamientos. Esto protegerá tanto las infraestructuras urbanas como el medio ambiente”.
Ahorro energético y eficiencia operativa
Más allá de la seguridad, el proyecto también tiene una dimensión económica y ecológica
El proyecto está directamente vinculado al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), el instrumento a través del cual España canaliza los fondos europeos Next Generation EU. En concreto, la iniciativa responde a tres de sus objetivos estratégicos: la gestión integrada de los recursos hídricos, el cumplimiento de los objetivos ambientales establecidos en la planificación hidrológica y la generación de empleo de alta cualificación técnica, dado que su ejecución requiere el manejo de equipos y herramientas tecnológicas de última generación.
En conjunto, este proyecto representa una importante evolución en la forma en que La Laguna gestiona sus redes de alcantarillado y pluviales, ya que se pasa de un modelo reactivo, que actúa cuando los problemas ya se han producido, a uno proactivo y basado en datos, capaz de anticiparse a los riesgos y optimizar continuamente su funcionamiento.
Con esta iniciativa, San Cristóbal de La Laguna no solo mejora su capacidad de respuesta ante emergencias hídricas, sino que sienta las bases para una gestión del agua más sostenible, eficiente y resiliente frente a los desafíos que plantea el cambio climático en las próximas décadas.







