La jueza del Tribunal de Instancia de Montoro que instruye el caso del accidente ferroviario de Adamuz, ocurrido el 18 de enero de 2026 y en el que murieron 46 personas, ha desestimado el recurso de reforma interpuesto por Renfe Viajeros contra la resolución que ya había denegado su petición de que el Servicio de Emergencias 112 de Andalucía aportara las llamadas relacionadas con los hechos.
En el auto, la magistrada es contundente: califica la petición de Renfe de impertinente e inútil, por no guardar relación con el objeto de la instrucción y porque su única finalidad sería dilatar indebidamente el procedimiento. El fiscal también se opuso al recurso y pidió confirmar la resolución denegatoria.
El accidente se produjo cuando un tren de alta velocidad de Iryo descarriló en Adamuz e invadió la vía contraria, chocando frontalmente con un tren Alvia de Renfe que circulaba en sentido opuesto. El siniestro causó 46 muertos y 292 heridos.
La investigación sigue su curso con varios frentes abiertos. La Guardia Civil concluyó en un informe que el tramo de vía donde se produjo el descarrilamiento ya presentaba una rotura el día anterior al accidente, sin que fuera detectada. La jueza ha incorporado además a la causa las advertencias que maquinistas dirigieron a ADIF un año antes sobre el desgaste de esa misma vía.
La negativa a entregar las grabaciones del 112 a Renfe supone un nuevo freno a la estrategia de la empresa pública, que en varias ocasiones ha intentado ampliar el foco de la investigación hacia otros elementos ajenos al estado de la infraestructura ferroviaria.






