La Universidad de La Laguna (ULL) ha aparecido en el ranking por materias de Times Higher Education (THE) 2026 dentro del ámbito de Physical Sciences, en el tramo 401–500 a nivel mundial.
Esa presencia no sitúa a la institución en la élite global, pero sí indica un grado de consolidación suficiente para entrar y mantenerse en una clasificación internacional exigente, algo que no está al alcance de cualquier universidad, especialmente en campos STEM.
Un punto relevante para interpretar el dato con precisión es que THE no limita este ámbito a “Física” en sentido restringido. En su metodología, Physical Sciences engloba cuatro grandes bloques disciplinares: matemáticas y estadística; física y astronomía; química; y geología, ciencias ambientales, de la Tierra y marinas.
En otras palabras, el indicador habla del rendimiento global en ciencias físicas y afines, donde la investigación y su impacto bibliométrico tienen un peso determinante.
El prestigio académico en ciencias físicas se construye, sobre todo, con resultados acumulativos: publicación científica, citas, proyectos competitivos, colaboración internacional, masa crítica de investigadores y continuidad en la formación de posgrado.
En ese contexto, el progreso de la ULL puede leerse como un avance gradual de visibilidad y posicionamiento: no un salto espectacular de un año para otro, sino una trayectoria de consolidación en indicadores que suelen moverse lentamente. La aparición en rankings por materias suele ser el reflejo, imperfecto pero útil, de ese proceso.
El Instituto de Astrofísica de Canarias como palanca
Una pieza clave para entender esa evolución es el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). El IAC subraya que nació en la ULL y que mantiene su vinculación mediante un convenio de colaboración.
En ese marco, se establece una integración académica singular: los miembros del Departamento de Astrofísica de la ULL son investigadores del IAC y viceversa, haciendo a ambas instituciones corresponsables de la docencia y la investigación astrofísica dentro de la universidad.
Este tipo de estructura favorece redes internacionales, proyectos compartidos y producción científica de alto impacto, elementos especialmente influyentes en el reconocimiento académico.
El papel del IAC no se limita a la investigación. También actúa como apoyo a la formación avanzada: colabora con el Máster Universitario en Astrofísica de la ULL y comparte con la universidad la gestión del Programa de Doctorado en Astrofísica (ULL/IAC), que reúne un amplio conjunto de especialistas con capacidad de dirección de tesis.
Esta conexión entre máster, doctorado y centros punteros refuerza un circuito de talento que tiende a mejorar la calidad y la proyección de la investigación en el área.
Gracias a todo ello, la ULL aun no puede presentarse como referente mundial absoluto, pero sí ha fortalecido su perfil en ciencias físicas y afines hasta alcanzar una visibilidad internacional que pocos hubieran imaginado cuando nació la universidad.







