El Ministerio Público de Francia ha concretado su petición de condena para el histórico dirigente de ETA, José Antonio Urrutikoetxea, alias Josu Ternera, en el marco del último proceso judicial que el veterano exmiembro de la banda tiene abierto en territorio galo. La fiscal del Tribunal de Apelación de París, Naïma Rudloff, ha solicitado una pena de cinco años de prisión exenta de cumplimiento, lo que implica que el acusado no ingresaría en la cárcel salvo que incurriera en un delito de reincidencia.
La petición de la Fiscalía se sustenta en el cargo de pertenencia a una organización terrorista, derivado de las actividades de Urrutikoetxea en el seno de la banda entre los años 2011 y 2013, periodo en el que se encontraba en la clandestinidad. Pese a la naturaleza de los cargos, la representante pública ha optado por una fórmula de condena que evita el internamiento inmediato, dada la edad del procesado, que cuenta actualmente con 75 años, y el contexto actual de la causa.
Además de la pena de prisión suspendida, la fiscal Rudloff ha reclamado la expulsión definitiva de Urrutikoetxea de suelo francés. Esta medida administrativa busca zanjar la situación legal de Josu Ternera en el país vecino tras décadas de presencia, gran parte de ellas en la sombra hasta su detención en los Alpes franceses en mayo de 2019. Durante la vista, la defensa ha argumentado a favor de la absolución, sosteniendo que el papel de su cliente en aquellos años estuvo volcado en la preparación de los pasos hacia la disolución definitiva de la organización terrorista.
Con esta sesión concluye la fase de juicio oral en Francia para el exdirigente, quedando ahora a la espera del veredicto del tribunal. Esta resolución en París es independiente de los procesos y reclamaciones judiciales que Urrutikoetxea tiene pendientes en España, donde la Audiencia Nacional sigue solicitando su entrega para responder por diversas causas vinculadas a su etapa en la cúpula de ETA.







