La Cueva del Viento, recurso turístico del Cabildo de Tenerife gestionado por la empresa pública Ideco, recibió en 2025 la visita de 23.409 personas procedentes de 63 nacionalidades, lo que supone un 96,5 % de ocupación sobre el total de plazas ofertadas.
El consejero insular de Cultura, Museos y Deportes, José Carlos Acha, destaca que, con el objetivo de preservar las condiciones ambientales y geológicas del este importante espacio natural, “las visitas se realizan en grupos reducidos, con un máximo de 15 personas, lo que permite evitar la saturación del espacio y minimizar el impacto sobre un entorno de gran fragilidad. En esta línea, el equipo gestor trabaja además en el desarrollo de una ruta nocturna y valora la posible apertura al público de la galería del sobrado inferior, siempre bajo criterios técnicos y de conservación”.
La elevada afluencia registrada el pasado año confirma el interés que despierta este enclave no solo entre los turistas que visitan Tenerife, sino también entre la población local. En concreto, 3.215 residentes canarios recorrieron el interior de este tubo volcánico, considerado el más largo de Europa y el quinto del mundo.
En 2025 se organizaron un total de 1.552 rutas guiadas, de las que 644 se realizaron en español, 486 en inglés y 268 en alemán. Además, la Cueva del Viento recibió el año pasado la visita de 154 grupos organizados y 24 centros educativos de toda la isla.
La experiencia al interior de la Cueva del Viento tiene un marcado carácter espeleológico. Los visitantes deben utilizar casco e iluminación individual, ya que las galerías no han sido alteradas para facilitar el recorrido, lo que permite mantener intactas sus características naturales. Paralelamente, el equipo técnico emplea tecnología ‘Lidar’ para vigilar la estabilidad geológica del área visitable y trabaja en la monitorización continua de distintos parámetros ambientales, como la temperatura, la concentración de radón y CO₂ o los niveles de humedad.
Las encuestas de satisfacción realizadas tras la visita reflejan una valoración excelente con la experiencia, con una puntuación de 5 sobre 5 por parte de los visitantes alemanes y de 4,8 en el caso de los turistas británicos y españoles.
Ubicada en el municipio de Icod de los Vinos, la Cueva del Viento se originó a partir de las coladas del volcán Pico Viejo, junto al Teide, hace aproximadamente 27.000 años. Su nombre se debe a las intensas corrientes de aire que se producen en su interior. El tubo volcánico destaca por la complejidad de su red de galerías, distribuidas en tres niveles superpuestos, con numerosas ramificaciones aún sin explorar.
Además de su valor paisajístico, el espacio posee un alto interés ecológico, científico y arqueológico. Alberga especies endémicas adaptadas al medio subterráneo, como la cucaracha sin ojos loboptera subterránea, así como restos de enterramientos guanches y fósiles de vertebrados ya extinguidos en la isla, entre ellos la hubara, la rata gigante y el lagarto gigante.
La visita a la Cueva del Viento se realiza previa reserva a través de la web www.cuevadelviento.net. El precio de la entrada es de 25 euros para adultos y 8,50 euros para niños de entre 5 y 12 años, con tarifas reducidas para residentes canarios de 15 y 5 euros, respectivamente.







