Julio Martínez Martínez, el empresario alicantino conocido como Julito, ha roto su silencio 24 horas antes de declarar como investigado ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama. En un escrito de alegaciones al que ha tenido acceso la prensa, el amigo y presunto testaferro de José Luis Rodríguez Zapatero implica directamente al expresidente del Gobierno en las gestiones para conseguir el rescate público de 53 millones de euros para la aerolínea Plus Ultra.
La relación entre ambos se remonta a 2011, cuando un amigo común, Javier de Paz, trasladó a Martínez la posibilidad de comprar una vivienda en Vera, Almería, propiedad del matrimonio Zapatero. La compraventa se firmó en el propio Palacio de la Moncloa. Casi una década después, en mayo de 2020, apenas dos meses después de decretarse el estado de alarma, los directivos de Plus Ultra Julio Martínez Sola y Roberto Roselli trasladaron a Martínez los problemas económicos de la aerolínea, ya al tanto de la situación gracias al propio Zapatero.
Según el escrito, la labor de Martínez «consistía en intermediar entre cliente y consultor», mientras que era Zapatero quien «marcaba los pasos a seguir». Entre esos pasos figura el consejo de enviar una carta «de su parte» al vicepresidente del Banco Santander, Rodrigo Echenique Cendoya, para intentar obtener un crédito ICO, y otra petición de financiación cursada ante La Caixa. Ninguna de esas dos vías funcionó, y el rescate se acabó canalizando en julio de 2020 a través del recién creado Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas, gestionado por la SEPI.
Sobre el cobro, el documento detalla que los honorarios pactados en el contrato entre la consultora Idella y Plus Ultra, firmado el 19 de enero de 2021, se difirieron en el tiempo hasta 2026 por la presión mediática existente entonces sobre la financiación pública recibida por la aerolínea, y que parte de esas cantidades se facturaron a través de otras sociedades vinculadas a Martínez. En total, la cuantía abonada por mediar en la obtención de la ayuda pública ascendió a aproximadamente el 1% del importe conseguido.
Julito sigue así el mismo camino que trazó Víctor de Aldama en el caso Koldo: colaborar con la Justicia a cambio de reducir su propia exposición penal. Su declaración de este martes ante Calama se perfila como el momento más comprometido para Zapatero desde que se abrió la causa, que investiga presuntos delitos de tráfico de influencias, blanqueo de capitales, organización criminal, falsedad documental y delitos contra la Hacienda Pública.






