El presidente israelí Isaac Herzog entregó este lunes a su homólogo argentino Javier Milei la Medalla Presidencial de Honor, la máxima condecoración civil que otorga el Estado de Israel, en una ceremonia celebrada en la residencia presidencial de Jerusalén. El acto tuvo lugar mientras cazas israelíes sobrevolaban la ciudad, recordando que el país sigue en guerra con Irán y que el alto el fuego expira este miércoles.
Es la tercera visita oficial de Milei a Israel en dos años, lo que Herzog enmarcó en un concepto de la tradición judía: «La tercera vez que llevas a cabo una práctica se llama jazakah, y la jazakah pone punto final a un momento que ahora se convierte en algo duradero, permanente. Tu lugar en nuestro corazón colectivo judío e israelí es permanente.» El presidente israelí describió al mandatario argentino como un «hermano» y justificó el galardón en su «liderazgo audaz» y su «política clara e inequívoca de apoyo al Estado de Israel, como ferviente sionista, en las buenas y en las malas.»
La visita de Milei estuvo cargada de gestos y acuerdos. El domingo firmó junto al primer ministro Benjamín Netanyahu los llamados Acuerdos de Isaac, un marco de cooperación bilateral que aspira a extenderse a otros países latinoamericanos con afinidad ideológica, como Chile bajo Kast, Ecuador con Noboa o El Salvador con Bukele. También se anunció la apertura de vuelos directos entre Buenos Aires y Tel Aviv a partir de noviembre. Además, se formalizaron memorandos en inteligencia artificial y protocolos antiterroristas. Antes de la ceremonia con Herzog, la Universidad Bar-Ilan le concedió un Doctorado Honoris Causa.
Milei fue el primer presidente argentino en recibir esta medalla, que antes de él solo había sido entregada a Donald Trump, en octubre de 2025. En su discurso, sin su habitual «viva la libertad carajo», acorde a la solemnidad del acto, el presidente argentino afirmó que «Argentina e Israel representan, cada uno desde su lugar, una misma causa: la de mantener viva la llama de la libertad en un mundo incierto.» También ratificó el traslado de la embajada argentina de Tel Aviv a Jerusalén, decisión que requiere una modificación legislativa y que la ONU considera contraria al derecho internacional.
La agenda concluye este martes con un acto de alto valor simbólico: Milei encenderá una de las doce antorchas que representan a las tribus de Israel en la ceremonia del 78 aniversario de la independencia del país en el Monte Herzl. Será el primer líder extranjero en la historia en participar de ese ritual.







