El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha analizado la situación actual de su formación y ha señalado que el Partido Socialista se encuentra prisionero de un relato basado en la confrontación y la construcción de muros. En sus declaraciones, ha subrayado que esta falta de autocrítica comenzó hace una década y que la estrategia actual de la dirección nacional está impidiendo cualquier posibilidad de debate interno real, ya que aceptar un cambio de rumbo pondría en duda las bases que sostienen la gobernabilidad del Ejecutivo central.
García-Page ha hecho especial hincapié en el desgaste que sufren los representantes autonómicos y locales debido a las decisiones tomadas en Madrid. Según el líder regional, los dirigentes territoriales están pagando las consecuencias de una política nacional que se centra en luchas ideológicas globales mientras descuida la realidad de los alcaldes y candidatos en el territorio. En este sentido, ha utilizado la metáfora del juego de la silla para describir cómo la infantería del partido se sacrifica en las trincheras para mantener la estructura del cuartel general.
Respecto a la figura de Felipe González y las críticas internas que ha recibido por su intención de votar en blanco, el presidente castellanomanchego ha defendido que el expresidente forma parte del patrimonio colectivo del socialismo. Ha recordado que el partido no pertenece a ninguna figura individual y ha mostrado su confianza en que, a pesar de las discrepancias con la dirección actual, el compromiso histórico de González con la formación prevalecerá en el futuro.
Finalmente, el dirigente ha advertido sobre el escenario electoral a la izquierda del PSOE, señalando que la fragmentación en ese espacio por un porcentaje mínimo de votos es síntoma de una deriva preocupante. Para García-Page, el foco debería volver a una gestión responsable que no ignore los resultados en las comunidades y ayuntamientos, reclamando a la dirección del partido que asuma su responsabilidad sobre el éxito o fracaso de todas sus candidaturas y no solo de la estrategia política general.







