El rey Felipe VI recibió este jueves por la tarde en el Palacio de Marivent, en Palma, al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, para analizar la crisis provocada por la entrada de más de 70.000 inmigrantes procedentes de Marruecos en la ciudad autónoma a finales de julio. Vivas, que se desplazó expresamente a Palma, llegó a la residencia estival de los Reyes poco antes de las seis de la tarde, donde fue recibido por el monarca. Tras saludarse y posar brevemente ante los medios, ambos accedieron al interior para celebrar la reunión.
A la salida, Vivas afirmó haberse sentido confortado por el mensaje del jefe del Estado, que le trasladó su cariño, apoyo y ánimo para todos los ceutíes. El presidente subrayó que la ciudad atraviesa un momento muy difícil y que el hecho de que el Rey haya querido transmitir ese respaldo resulta especialmente relevante. Según el propio Vivas, Felipe VI le anunció además su intención de visitar Ceuta.
La audiencia se enmarca en la actividad institucional desplegada por el monarca desde el estallido de la crisis. La Casa Real había informado de que el Rey siguió los acontecimientos con preocupación e indignación, y reclamó medidas que garantizaran la seguridad de Ceuta y Melilla y evitaran que hechos como estos, saldados con decenas de muertos, se repitieran. Entre el jueves y el viernes de la semana pasada, Felipe VI telefoneó a Vivas y al presidente de Melilla, Juan José Imbroda, para trasladarles palabras de ánimo, y mantuvo contactos con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y con el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.
El Gobierno ceutí interpretó el encuentro como un respaldo institucional y moral, en un contexto marcado por las críticas al Ejecutivo central. Aprovechando su desplazamiento, Vivas mantuvo también una audiencia de cortesía con la presidenta del Govern balear, Marga Prohens, en el Consolat de Mar, a quien trasladó que, una semana después, Ceuta sigue lejos de la normalidad y afronta serias dificultades para atender las consecuencias de la crisis.






