El expresidente del Gobierno, Felipe González, ha manifestado que no respaldará al PSOE de Pedro Sánchez si finalmente se aprueba la Ley de Amnistía. Considera que esta medida representa “un acto de corrupción política” y “una vergüenza para cualquier demócrata”. Según ha declarado, no dará su apoyo a “ninguno de los que hayan participado en esta auténtica barrabasada contra el Estado de Derecho”. Asimismo, ha instado a la convocatoria de elecciones generales y a la presentación de “otro candidato que repare la imagen del PSOE”.
Durante una entrevista en el programa Más de Uno de Onda Cero, González calificó la ley como una “autoamnistía”, elaborada y modificada por “quienes se beneficiarán de ella”. En tono irónico, recordó que la negociación fue llevada a cabo por Santos Cerdán, a quien describió como un “experto jurista” con “máxima credibilidad” para este tipo de acuerdos.
El exmandatario también criticó que Pedro Sánchez diera por hecha la constitucionalidad de la norma antes del fallo del Tribunal Constitucional. “Parece que el presidente ya conocía el resultado de la votación; entonces, ¿para qué deliberar?”, se preguntó. Calificó esta actitud como una “absoluta falta de respeto” hacia el alto tribunal.
González se sumó a quienes reclaman comicios anticipados y sostuvo que el poder del actual presidente del Gobierno se ha reducido a “cero”. En su opinión, “ya no tiene vida política” y el control lo ejercen formaciones como Bildu o los afines a Carles Puigdemont. “¿Cómo es posible que se modifiquen delitos para adaptarlos a los delincuentes? ¡Es la leche!”, exclamó.
También cuestionó el proyecto político de Sánchez: “Si realmente tiene uno, ¿por qué no pide a los ciudadanos que se pronuncien?”. En este punto, coincidió con el expresidente José María Aznar, sugiriendo que si han manipulado las primarias del partido, “¿qué no harían en unas elecciones generales?”.
En cuanto a los escándalos de corrupción que afectan al PSOE, González afirmó que se trata de un problema del Gobierno, no del partido, ya que “el 99,9% de la investigación de la UCO se centra en actuaciones gubernamentales”.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, también arremetió contra la Ley de Amnistía y la resolución del Tribunal Constitucional. En declaraciones a Al Rojo Vivo, aseguró que el fallo marca “una etapa muy negra” para el propio tribunal. “Si todo lo que no está prohibido está permitido, el Constitucional sobra”, afirmó.
Page describió la ley como “la crónica de un bochorno anunciado”, redactada sin informes jurídicos ni controles adecuados, y utilizando “los mismos argumentos que el abogado de Puigdemont”. En su opinión, esta resolución deslegitima al tribunal y abre la puerta a situaciones peligrosas: “Si cabe todo lo que no está expresamente prohibido, ¿qué impide que mañana otra mayoría amnistíe otros delitos?”, cuestionó.







