El sindicato Jupol, mayoritario en la Policía Nacional, ha denunciado que diez agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP), desplazados desde Valencia a Palma de Mallorca para reforzar la seguridad de la Casa Real durante el verano, fueron expulsados de su hotel tras no poder sufragar el coste de la estancia debido a dietas insuficientes y pagos atrasados por parte de la Dirección General de la Policía.
Los efectivos se encontraban en comisión de servicio cuando se les notificó que debían desembolsar alrededor de 700 euros adicionales para cubrir una semana más de alojamiento. Al no contar con recursos propios, fueron desalojados sin que les ofrecieran una alternativa residencial ni instrucciones por parte de sus superiores.
Jupol ha considerado que esta situación es “absolutamente intolerable” y evidencia un “abandono institucional sistemático” por parte del Ministerio del Interior y la Dirección General de la Policía, que han sufrido un colapso en las cajas pagadoras, con retrasos en dietas y una normativa obsoleta.
Asimismo, el sindicato alerta de que el problema no es aislado y afecta a comisarías de toda España. Denuncian condiciones precarias que van más allá de la falta de alojamiento: adelantos insuficientes, vehículos sin mantenimiento o falta de climatización en dependencias policiales.
El sindicato exige soluciones inmediatas: alojamiento digno para los agentes mientras continúen en comisión, actualización urgente de las dietas acorde al coste real de cada destino —especialmente en temporada alta—, y reforma del sistema de pagos, con fondos asignados y protocolos de emergencia claros. Advierten que, de no corregirse, emprenderán acciones legales y movilizaciones.







