El Senado, donde el PP tiene mayoría absoluta, advirtió este miércoles de que adoptará «las decisiones políticas y legales que sean necesarias» ante la ausencia del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en la comisión a la que había sido convocado para informar sobre la crisis migratoria de Ceuta. La incomparecencia, que ya se había anunciado, se hizo efectiva este miércoles y dejó vacía la Comisión de Interior de la Cámara Alta, en la que el ministro había sido citado a petición de los populares.
Marlaska tenía otra agenda a esa misma hora. El titular de Interior se reunió, en el momento en que estaba citado en el Senado, con responsables de Protección Civil de las comunidades y ciudades autónomas y de la Agencia Estatal de Meteorología, con motivo del eclipse solar de la jornada. El ministro defendió que ya había respondido al Senado, al que trasladó la imposibilidad de acudir por circunstancias que, dijo, se explican por sí solas, e insistió en su voluntad de dar todas las explicaciones sobre Ceuta en el Congreso el próximo 28 de agosto. Negó cualquier ánimo de incumplimiento y lo enmarcó en la voluntad de seguir atendiendo sus responsabilidades como miembro del Ejecutivo y ante el Parlamento.
El choque se arrastra desde hace días y responde a un pulso sobre qué cámara debe fiscalizar al Gobierno. El PP registró primero en el Senado las peticiones de comparecencia de Marlaska, de la ministra de Defensa, Margarita Robles, y del titular de Exteriores, José Manuel Albares, y convocó comisiones extraordinarias para mediados de agosto. El Gobierno respondió ofreciendo que esos ministros, junto al de Presidencia, Félix Bolaños, comparecieran a finales de mes, pero solo en el Congreso, al considerarlo la cámara prevalente. El presidente del Senado, el popular Pedro Rollán, rechazó esa tesis, negó la prevalencia del Congreso y sostuvo que los ministros están obligados a comparecer ante la cámara que reclame su presencia, en virtud del artículo 110 de la Constitución.
El futuro inmediato de las otras citaciones sigue en el aire. El Senado mantiene convocado a Albares para el 17 de agosto y a Robles para el 18, después de que la titular de Defensa comunicara por escrito a Rollán su plena disposición a comparecer y su intención de buscar una fecha compatible con su agenda, sin que por ahora haya quedado cerrada. El episodio eleva la tensión institucional entre el Gobierno y la Cámara Alta en plena gestión de la crisis de Ceuta, después de que a finales de julio entraran en la ciudad autónoma unas 72.000 personas desde Marruecos.






