El barómetro de junio del CIS refleja el primer gran golpe a las expectativas electorales del PSOE tras la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por el caso Plus Ultra y la reactivación de la investigación a Leire Díez y al exsecretario de organización Santos Cerdán por una supuesta trama para intentar frenar las causas de corrupción que afectan al presidente Pedro Sánchez y su entorno.
Los socialistas caen 4,9 puntos en intención de voto hasta el 31,3%, aunque se mantienen por delante del PP, que sube algo más de dos puntos hasta el 27,1%. La ventaja del PSOE sobre los populares, que era de 11,3 puntos hace solo un mes, se reduce ahora a 4,2 puntos. El sondeo se elaboró a partir de 4.024 entrevistas realizadas entre el 1 y el 4 de junio.
La diferencia con el anterior barómetro es que esta vez los encuestados ya conocían la investigación en la Audiencia Nacional que sitúa a Zapatero como líder de una trama internacional de tráfico de influencias y blanqueo de capitales, y también habían visto la nueva entrada de la UCO en la sede de Ferraz.
El barómetro refleja además que la desconfianza en Sánchez ha crecido: el 68% de los encuestados manifiesta que el presidente le inspira poca o ninguna confianza, frente al 63% del mes anterior. Sánchez sigue siendo el candidato preferido como presidente, pero solo para uno de cada cuatro españoles, cuando en el anterior barómetro lo era para el 29,4%.
Vox pierde cuatro décimas y queda en el 15,8%, mientras que Sumar sube siete décimas hasta el 6,4% y Podemos gana tres décimas con el 2,8%






