El Ministerio del Interior informó este domingo de que las barreras de contención instaladas en la zona de El Tarajal, en Ceuta, se encuentran ya plenamente operativas. Según el departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska, la Guardia Civil se ocupa de forma permanente de su protección a través del canal intermedio de navegación y garantiza las labores de mantenimiento y conservación necesarias para su correcto funcionamiento.
La infraestructura consiste en una barrera neumática de 500 metros de longitud instalada en el espigón del Tarajal, con una altura de entre 30 y 70 centímetros sobre la superficie y hasta un metro de profundidad bajo el agua, reforzada con una primera línea de boyas fondeadas aportadas por la Armada. Su colocación, unida a un amplio despliegue de medios terrestres y marítimos y a la presencia del Ejército, ha frenado la entrada de migrantes, de modo que ahora solo se registran intentos esporádicos.
El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, aseguró que la situación en las calles continúa normalizándose y que queda mucha menos gente de la que entró, tras registrarse numerosas salidas, aunque admitió la dificultad de ofrecer cifras definitivas. Detalló que el dispositivo de seguridad se ha reforzado hasta cerca de 3.000 agentes y militares —frente a los 696 efectivos previos—, que permanecerán en la ciudad el tiempo que sea necesario.
Pérez Triano explicó que antes de la entrada masiva del pasado jueves no se disponía de información que anticipara lo que iba a ocurrir, y justificó que la barrera marítima no se instalara antes porque las autoridades judiciales debían aclarar si su colocación se ajustaba a la normativa. Anunció además medidas de apoyo al comercio y a los autónomos de la ciudad, así como al área de menores del Gobierno ceutí, y adelantó que se acelerarán los expedientes de expulsión de quienes entraron de forma irregular.






