El expresidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, declaró este lunes como investigado ante la Audiencia Nacional que asumió que el pago de una supuesta comisión del 1% del préstamo público que consiguió su aerolínea iba destinado al «grupo Zapatero», a cambio de labores de «acompañamiento» para lograr esa ayuda. El empresario, socio mayoritario de la compañía, respondió durante unas dos horas y media a las preguntas del juez José Luis Calama, la fiscal y su abogado.
Martínez Sola ratificó ante el magistrado el escrito que había presentado en julio, en el que aludía a la «pretensión de cobrar» del supuesto testaferro de José Luis Rodríguez Zapatero, el empresario Julio Martínez Martínez, y del propio expresidente del Gobierno por mediar presuntamente para conseguir el rescate. Según el investigado, fue Martínez Martínez, amigo del exlíder socialista, quien le pidió un 1% de la inyección de 53 millones de euros que la aerolínea obtuvo finalmente en 2021 a través del fondo público gestionado por la SEPI.
El empresario justificó esa contratación como «una medida desesperada». «Se asumió que Plus Ultra debía contratar con el Sr. Martínez Martínez, conscientes de que tenía la relación con el Sr. Rodríguez Zapatero, asumiendo asimismo el pago de elevadas cantidades de dinero (el 1%) por tales labores que, eufemísticamente, llamaron de acompañamiento», recoge su escrito. Martínez Sola no supo detallar, sin embargo, qué gestiones concretas habría realizado Zapatero, ya que dijo no haber hecho seguimiento y estar centrado únicamente en el éxito de la operación.
El 1% pactado, equivalente a 530.000 euros, se desglosó en varios pagos a distintas empresas controladas por Martínez Martínez: 249.000 euros a Análisis Relevante, 98.617 a Voli Analítica y 110.799 a Iot Domotic Europe. El intermediario, según el relato, pretendía inicialmente cobrar la totalidad en efectivo, pero acabó aceptando que parte del importe se abonara en especie, con billetes de clase business valorados en unos 69.000 euros que la aerolínea fue poniendo a su disposición.
El origen de la historia se remonta, según Martínez Sola, a abril de 2020, en plena pandemia, cuando la compañía atravesaba serias dificultades y buscaba una vía para acceder a las ayudas públicas destinadas a empresas estratégicas. Su declaración, y la del propio Martínez Martínez, que también presentó un escrito de colaboración, sitúan de nuevo en el foco de la investigación el papel que habría desempeñado el exlíder socialista en la concesión del préstamo.
La declaración se enmarca en la causa que el juez Calama instruye en la Audiencia Nacional para esclarecer si aquel pago respondía a servicios de asesoramiento legítimos o si, por el contrario, encubría una utilización de contactos e influencia para obtener la ayuda pública. Conviene subrayar que se trata de una investigación en curso, que Zapatero no está formalmente imputado y que tanto él como el resto de personas mencionadas están amparados por la presunción de inocencia. El expresidente, que declaró en el Senado en febrero que ha sido «el único presidente del Gobierno sin escándalos», niega cualquier intervención en el rescate y ha recurrido distintas actuaciones de la investigación.






