El Cabildo de Tenerife ha aprobado de forma definitiva los criterios de actuación en tramos urbanos o altamente poblados y travesías para la gestión de proyectos de obras en carreteras, tras analizar y resolver las alegaciones presentadas por distintos ayuntamientos de la isla.
Estos criterios establecen un marco claro de colaboración entre la Corporación insular y las administraciones locales, con el objetivo de adaptar las carreteras a su entorno urbano, mejorar la seguridad vial y garantizar una adecuada prestación de servicios.
En concreto, los nuevos criterios determinan la distribución de responsabilidades entre administraciones, diferenciando entre los elementos propios de la infraestructura viaria —como la calzada, la señalización o la estructura de la vía— y aquellos vinculados al entorno urbano, como el alumbrado público, el mobiliario o determinadas redes de servicios en aceras.
Asimismo, se establece que el Cabildo asumirá las actuaciones de mayor complejidad técnica, incluyendo la redacción de proyectos, su contratación y la dirección de obra, mientras que los ayuntamientos participarán en la ejecución y mantenimiento de los elementos de carácter municipal. El modelo incorpora, además, medidas de flexibilidad para adaptarse a la realidad de cada municipio y garantizar que las localidades con menor capacidad técnica o económica puedan acceder a estas actuaciones en condiciones de equidad.
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, destacó que “este acuerdo supone un paso importante para modernizar nuestras infraestructuras viarias y adaptarlas a la realidad de los núcleos urbanos, garantizando al mismo tiempo la cooperación institucional con los ayuntamientos”.
Dávila subrayó además que “desde el Cabildo somos conscientes de las diferencias de capacidad entre municipios, especialmente los más pequeños, por lo que se han incorporado medidas de flexibilidad y apoyo para evitar desigualdades territoriales y facilitar el acceso a estas actuaciones”.
Por su parte, el consejero de Carreteras, Dámaso Arteaga, explicó que “los nuevos criterios permiten definir con claridad qué actuaciones corresponden a cada administración, diferenciando entre los elementos propios de la infraestructura viaria y aquellos vinculados al entorno urbano”.
Arteaga añadió que “el Cabildo asumirá las tareas técnicas más complejas, como la redacción de proyectos, su contratación y la dirección de obra, mientras que los ayuntamientos participarán en aquellas actuaciones vinculadas a servicios de carácter municipal, como el alumbrado o determinadas redes en aceras”.
Asimismo, el consejero destacó que “este modelo garantiza una mayor agilidad en la ejecución de obras, refuerza la seguridad de las vías y mejora la calidad de vida de la ciudadanía en los entornos urbanos”.
El acuerdo aprobado se basa en el análisis técnico de las alegaciones presentadas por los ayuntamientos y en la normativa vigente en materia de régimen local, que establece la distribución competencial entre administraciones.
Con esta aprobación definitiva, el Cabildo de Tenerife da un paso decisivo para impulsar actuaciones coordinadas en la red insular de carreteras, favoreciendo su integración en los entornos urbanos y promoviendo un desarrollo territorial más equilibrado.







