El FC Barcelona ha retomado el control de la clasificación tras imponerse con solvencia al Real Oviedo por 3-0 en un Camp Nou castigado por la lluvia. El conjunto de Hansi Flick respondió así al triunfo previo del Real Madrid, recuperando una primera plaza que los blancos habían ocupado de forma momentánea. Aunque el resultado final fue abultado, la resistencia asturiana mantuvo el duelo equilibrado hasta que los errores individuales condenaron al cuadro carbayón en el segundo acto. Dani Olmo, Raphinha y Lamine Yamal fueron los encargados de firmar los tantos en una tarde que sirvió también para ver el estreno de Joao Cancelo en el flanco izquierdo.
La primera mitad estuvo marcada por la cautela y la notable ausencia de Pedri, cuya falta de fluidez en el medio campo se hizo notar. El Oviedo, lejos de amedrentarse por su condición de colista, tuteó al líder y merodeó el área de Joan García, con un Haissem Hassan muy incisivo que no logró materializar sus opciones. El bando local solo pudo inquietar seriamente a Aarón Escandell en el tiempo extra del primer tiempo, con una potente volea de Raphinha que el guardameta despejó con reflejos felinos.
El guion del encuentro se desmoronó para el Oviedo nada más arrancar la segunda parte debido a dos fallos fatales en la salida de balón. En el minuto 51, una pérdida en zona comprometida permitió que Dani Olmo, que atraviesa un estado de gracia de cara a puerta, ajustara el esférico al palo tras una recuperación de sus compañeros de ataque. Apenas cinco minutos después, una cesión comprometida de David Costas dejó a Raphinha vía libre para encarar la portería y definir con una sutil vaselina, anotando el segundo y desactivando cualquier intento de épica asturiana.
Con el partido sentenciado y la tranquilidad instalada en el banquillo de Flick, el Barcelona desplegó su versión más estética. En el minuto 73, Lamine Yamal cerró la cuenta con una espectacular tijereta tras un servicio medido de Olmo con el exterior del pie. El tramo final del choque dejó imágenes para el recuerdo, como la calurosa ovación del estadio a Santi Cazorla al entrar al césped. Mientras el Barça mira ya a su compromiso de Champions como líder, el Oviedo se hunde en el fondo de la tabla, quedando ya a ocho puntos de una salvación que se antoja cada vez más complicada.







