El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, ha confirmado este lunes la nueva detención del dirigente opositor Juan Pablo Guanipa, apenas unas horas después de que este fuera excarcelado. Durante una rueda de prensa transmitida por medios oficiales y agencias internacionales, Cabello explicó que el arresto se produjo como consecuencia directa de la violación de las condiciones impuestas para su liberación. El ministro calificó de estupidez la actitud de la oposición y señaló que el sistema judicial no tolerará el incumplimiento de las medidas cautelares dictadas por los tribunales.
Juan Pablo Guanipa, uno de los aliados más cercanos de María Corina Machado, había recuperado la libertad este domingo tras pasar ocho meses en prisión. Sin embargo, poco después de salir del centro de detención, el político publicó mensajes y realizó declaraciones en las que solicitaba la convocatoria de elecciones y cuestionaba la legitimidad del Ejecutivo. Según la versión gubernamental, este tipo de actividad política estaba expresamente prohibida en el acta de excarcelación suscrita por el dirigente, lo que activó de inmediato la orden de su reingreso en dependencias policiales.
La nueva detención de Guanipa ha generado una reacción inmediata en el seno de la oposición venezolana, que denuncia una política de puertas giratorias por parte del Gobierno. María Corina Machado ha calificado el arresto como un acto de persecución política que busca amedrentar a quienes intentan ejercer sus derechos civiles tras ser liberados. Por su parte, los organismos de derechos humanos que siguen el proceso de excarcelaciones han advertido que el uso de estas condiciones restrictivas vacía de contenido el gesto de las liberaciones y mantiene a los opositores bajo una amenaza constante de retorno a la cárcel.
La reincorporación de Guanipa al sistema penitenciario arroja dudas sobre el alcance real de las medidas de distensión que el Gobierno de transición parecía estar impulsando. Diosdado Cabello ha sido tajante al afirmar que cualquier persona beneficiada por una medida de gracia que decida retomar actividades contrarias a la estabilidad del Estado correrá la misma suerte que el dirigente de Primero Justicia.







