La cruz que corona el Aneto, a 3.404 metros, ha desaparecido de su emplazamiento. La Guardia Civil investiga los hechos tras confirmar que el símbolo no está en la cumbre, donde fue recolocado en agosto de 2025 después de una restauración completa. El Ayuntamiento de Benasque tuvo conocimiento de la desaparición por el aviso de varios montañeros y pidió a los grupos de rescate que verificaran la situación. Los agentes desplazados comprobaron que la base de la estructura, de unos cuatro metros de altura y 100 kilos de peso, aparece cortada con lo que parece una esmeril, herramienta utilizada para cortar metales. Por ello, la principal hipótesis es un acto vandálico.
La cruz del Aneto había sido retirada en septiembre de 2023 por el Ayuntamiento de Benasque debido a su avanzado deterioro tras más de 75 años expuesta a las condiciones extremas del macizo. Presentaba fracturas y deformaciones, y su escasa altura propiciaba que los montañeros se subieran sobre ella, lo que aceleró el desgaste. Fue sometida a un proceso de restauración a cargo del herrero Miguel Ángel Plaza, que incluyó el refuerzo estructural, la renovación de la pintura y la modificación del travesaño para evitar que se trepe sobre la estructura.
La reinstalación se ejecutó el pasado agosto de 2025 en una operación coordinada por el Grupo de Rescate e Intervención en Montaña de Benasque y la Unidad Aérea de la Guardia Civil. El equipo partió en helicóptero desde Benasque a primera hora y fijó la cruz con nuevos anclajes y tensores antes de regresar al valle. Durante los meses que estuvo fuera de la cumbre, la pieza se expuso en el palacio de los Condes de Ribagorza, en Benasque, donde recibió miles de visitas. El Ayuntamiento planteó entonces crear una réplica permanente en el municipio por su valor simbólico e histórico.
La cruz actual, de aluminio, fue instalada el 12 de agosto de 1951 por unos 80 montañeros españoles y franceses en el 75 aniversario del Centro Excursionista de Cataluña. En 1956 Montañeros de Aragón añadió una imagen de la Virgen del Pilar y en 1981 se incorporó una escultura de san Marcial, patrón de Benasque. No es el primer ataque que sufre: en octubre de 2018 apareció pintada de amarillo.
El alcalde de Benasque, Manuel Mora, ha señalado que la desaparición genera preocupación en el valle por tratarse de un emblema del montañismo aragonés. La Guardia Civil mantiene abierta la investigación para esclarecer las circunstancias y localizar la estructura. Por el momento no se ha determinado cuándo podrá reponerse ni si se optará por una nueva réplica o por la recuperación de la cruz original.







