Los ministerios de Defensa e Interior han cancelado los permisos y vacaciones de los militares y guardias civiles desplegados en Ceuta ante el temor a una nueva entrada masiva de inmigrantes desde Marruecos, convocada a través de las redes sociales para el próximo 15 de agosto. La decisión llega después de que el Centro Nacional de Inteligencia otorgara credibilidad a esa convocatoria, difundida desde hace días en distintas plataformas digitales, y refuerza el dispositivo de seguridad en la ciudad autónoma once días después de la avalancha del 30 de julio.
La orden militar, firmada por el general jefe de la Comandancia General de Ceuta, se comunicó a las 18:26 horas del domingo mediante una notificación oficial bajo el epígrafe «Cancelación de los Permisos». El escrito, dirigido a todas las unidades desplegadas en la plaza, entre ellas la Legión, el Grupo de Regulares de Ceuta 54, el regimiento de Caballería Montesa 3 y el de Ingenieros, suspende hasta nueva orden las licencias y vacaciones de los efectivos, salvo supuestos excepcionales debidamente justificados y autorizados por el jefe de cada unidad. La medida, según el aviso, responde a la necesidad de potenciar las operaciones de los contingentes en Ceuta y entrará en vigor este jueves 13 de agosto. Los militares que se encuentren de vacaciones en la península o en el extranjero deberán regresar a sus puestos.
Además, la Dirección General de la Guardia Civil suspendió también hasta nueva orden la concesión de nuevos permisos, vacaciones y licencias a los agentes destinados en las comandancias de Ceuta y Melilla, con el objetivo de garantizar la adecuada cobertura de los servicios ante el aumento de la presión migratoria. En este caso, la medida no afecta a los permisos ya concedidos con anterioridad.
El presidente de la Asociación de Tropa y Marinería Española, Marco Antonio Gómez, aseguró que el colectivo entiende la orden desde la responsabilidad de su trabajo, pero reclamó pensar en las consecuencias para los afectados y preguntó si Defensa compensará los gastos de transporte o alojamiento perdidos por interrumpir las vacaciones. Puso como ejemplo el caso de militares de origen sudamericano que ahorran todo el año para viajar a ver a sus familias. Gómez advirtió además de la preocupación entre los miles de efectivos que prestan servicio estos días en Ceuta, donde numerosos inmigrantes llegados en la última avalancha siguen malviviendo en la calle y en arenales como el del Trampolín.






