Un informe del área de Sanidad de Ceuta ha determinado que las aguas de la playa del Trampolín, donde permanecen asentados al menos 3.000 migrantes, están contaminadas y presentan un «riesgo sanitario». El Gobierno de la ciudad autónoma ha alertado al Ejecutivo central de la situación, al tratarse de una playa competencia del Estado.
Los técnicos municipales analizaron el agua pese a no tener competencias sobre el arenal. Fuentes del Gobierno ceutí explicaron que, ante la gran acumulación de personas desde la entrada masiva de migrantes de finales de julio, los expertos optaron por comprobar el estado de unas aguas que requieren una intervención inmediata, y los resultados de los análisis microbiológicos confirmaron la contaminación.
Las muestras, recogidas los días 23, 25 y 28 de septiembre, revelaron concentraciones muy altas de enterococos intestinales y Escherichia coli, bacterias de origen fecal cuyos niveles superan con claridad los valores establecidos para las aguas costeras de baño. El informe concluye que existe un «riesgo sanitario potencial asociado al contacto directo con el agua contaminada, especialmente ante una exposición frecuente o prolongada».
El Trampolín no figura oficialmente como zona de baño, pero la acumulación de personas ha convertido la calidad del agua en una cuestión de salud pública. El asentamiento instalado en la playa se ha transformado en el más poblado y sin supervisión de la ciudad, y en uno de los principales focos de tensión, hasta el punto de que un operativo policial para retirar las casetas apenas tuvo efecto durante unas horas.
La Consejería de Sanidad ha remitido el informe al Ministerio de Sanidad y al de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones para que intervengan, dado que tanto la gestión del entorno como la atención a los migrantes corresponden a la Administración central. Fuentes del Gobierno estatal han confirmado la recepción del documento.
El Ejecutivo ceutí reclama una actuación urgente de los dos ministerios. La ciudad pide medidas inmediatas «para garantizar la salud de los inmigrantes de la zona y prevenir los riesgos sanitarios derivados de la contaminación microbiológica detectada», en un asentamiento donde las personas que permanecen en la playa aguardan su traslado a recursos de acogida.






