El Gobierno de Canarias someterá a inspección a 78 estaciones de servicio repartidas por todo el archipiélago para esclarecer las causas de la subida de precios al unísono entre diferentes operadoras nada más estallar el conflicto entre Estados Unidos e Irán. El vicepresidente y consejero de Economía, Manuel Domínguez, explicó que esa simultaneidad en las subidas es la principal razón que ha llevado al ejecutivo regional a adoptar esta medida, que podría desembocar en la apertura de un expediente ante el Consejo Canario de la Competencia y la imposición de sanciones.
La inspección consistirá en el requerimiento formal de documentación a esas estaciones de servicio para analizar cómo se formaron los precios entre el 1 de enero y el 25 de mayo, con una fecha clave: el 28 de febrero, el día del primer ataque a Irán y el cierre del estrecho de Ormuz.
Los datos acumulados refuerzan las sospechas del Gobierno regional. El gasóleo subió un 6,12% en la primera semana tras el estallido del conflicto, la mayor subida semanal registrada en las islas desde el inicio de la guerra de Ucrania. El litro pasó de 1,176 a 1,251 euros en siete días. La gasolina 98 se encareció un 4,03% esa misma semana. Desde el inicio de la guerra, el litro acumula un encarecimiento de unos diez céntimos.
Lo que más preocupa al Ejecutivo canario es que las subidas se aplicaron de forma inmediata pese a que las islas disponían de reservas de combustible que no estaban afectadas por el conflicto. El análisis del Gobierno revela además una asimetría estructural: cuando el petróleo sube, los precios en el surtidor se actualizan en 48 o 72 horas; cuando baja, la traslación tarda entre 10 y 13 días en reflejarse solo parcialmente.






