El Cabildo de Tenerife ha destinado 359.105 euros a publicidad institucional en el primer trimestre de 2026, según la información pública difundida este mes. La partida —unos 4.000 euros diarios de media— se ha repartido entre 42 proveedores y se ha empleado, entre otras cosas, en promocionar la tasa del Teide y la gestión de espacios naturales de la isla.
La cifra no sale de una sospecha: sale de la contabilidad. Hasta la fecha publicada, el Cabildo de Tenerife lleva gastados 359.105 euros en publicidad institucional en lo que va de 2026. Si se distribuye linealmente, el resultado es un promedio cercano a los 4.000 euros diarios destinados a anuncios, contenidos patrocinados o espacios de difusión en medios y plataformas. El gasto aparece fragmentado entre 42 proveedores distintos.
La mayor parte de esa inversión, según la información difundida por la propia institución y recogida por medios como elDiario.es Tenerife Ahora, se ha empleado para explicar y visibilizar la tasa del Teide —la nueva fórmula de cobro de acceso al parque nacional—, así como para comunicar iniciativas de gestión ambiental y proyectos institucionales. A ello se suma la ya conocida campaña del «Tenerife Day», cuyo presupuesto inicialmente anunciado en 48.000 euros se elevó después hasta 70.000 euros, según datos del PSOE de Tenerife.
El propio ecosistema del gasto pone la cifra en contexto. Según el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 aprobado recientemente, a Canarias le corresponden 371 millones para cinco años; pero en el plano diario, 4.000 euros son 4.000 euros: los cobra un contrato publicitario concreto o los cobra, por ejemplo, una semana de gastos corrientes de un centro de mayores municipal.
La pregunta no es si una administración puede hacer campañas institucionales. Puede y, en ocasiones, debe —por ejemplo para informar de un tributo nuevo como la ecotasa del Teide—. La pregunta es qué mensaje compra cada euro. Y esa pregunta requiere ver, uno a uno, los contratos: proveedor, soporte, duración, impacto medido y mensaje. Sin ese detalle, la partida se queda en algo parecido a un «saco común» que a muchos lectores les hace saltar el prejuicio de propaganda.
El PSOE en el Cabildo ya ha hablado de «gasto obsceno en propaganda». El equipo de gobierno, encabezado por Rosa Dávila (CC), defiende que las campañas responden a un deber de información pública. Entre ambas posiciones queda el documento frío: 359.105 euros, 42 proveedores, un primer trimestre.
Este periódico continuará pidiendo el detalle contrato a contrato. El control del gasto no es una opinión; es una obligación administrativa.
Publicidad institucional, sí; publicidad sin rendición de cuentas, no. La transparencia no es un eslogan: es un listado con nombres, euros y fechas.







