Los ministros de Exteriores de la Unión Europea acordaron este lunes imponer sanciones a al menos siete colonos u organizaciones israelíes por la violencia extremista en Cisjordania, así como a dirigentes de Hamás, poniendo fin a más de un año de bloqueo.
El desbloqueo fue posible gracias al cambio de gobierno en Hungría: el pasado sábado Péter Magyar asumió como primer ministro, acabando con 16 años de Viktor Orbán, quien vetaba sistemáticamente estas medidas. Las sanciones incluyen congelación de activos y prohibición de viajar.
La alta representante europea, Kaja Kallas, celebró que se salió «de un punto muerto político» y advirtió que «la violencia y el extremismo acarrean consecuencias». El ministro francés Jean-Noël Barrot destacó que se sanciona a las principales organizaciones culpables de la colonización violenta de Cisjordania.
Israel reaccionó con dureza: su canciller Gideon Saar calificó la decisión de «arbitraria» y acusó a la UE de sancionar por «opiniones políticas sin fundamento».
Según la ONU, al menos 40 palestinos han muerto en 2026, incluidos 11 a manos de colonos, una cifra récord. La violencia se ha disparado desde el inicio de la guerra en Gaza en octubre de 2023.
Sin embargo, las sanciones no incluyen a los ministros israelíes de extrema derecha Itamar Ben-Gvir y Bezalel Smotrich, acusados de incitar a la violencia, porque no hay unanimidad. Países como España e Irlanda querían medidas más duras, como suspender el acuerdo comercial con Israel, pero Alemania e Italia se oponen.







