Autoridades penitenciarias y agentes de la Seguridad del Estado en Cuba han lanzado amenazas de muerte contra presos políticos y opositores ante una posible intervención militar estadounidense, según varias denuncias recibidas por el medio Martí Noticias. La práctica, que el régimen cubano ya ha empleado en anteriores momentos de tensión con Washington, se ha intensificado en las últimas semanas.
Desde la prisión de Guanajay, en la provincia de Artemisa, el preso político Daniel Alfaro denunció que tanto él como el artista Luis Manuel Otero Alcántara recibieron amenazas de muerte durante un registro en sus celdas. Según relató Alfaro, que se encuentra en huelga de hambre, oficiales del penal les advirtieron que serían fusilados con armamento AKM en caso de producirse una intervención. Durante el incidente, Otero Alcántara llegó a cuestionar a los guardias sobre la efectividad de dichas armas, de fabricación soviética, según indicó Alfaro.
En la Prisión Provincial de Holguín, familiares del preso político Roilán Álvarez Rensoler denunciaron que los guardias del centro conocido como La Provisional de los Pendientes le advirtieron que él y el resto de opositores encarcelados serían fusilados si Estados Unidos lleva a cabo una intervención militar. «Amenazas de que, si aquí en la isla llega a suceder algo; es decir, que, si el Gobierno de Estados Unidos llegase a hacer una intervención, a los primeros que van a fusilar es a ellos, solo por pensar diferente», afirmó la hermana del activista en un audio difundido por Martí Noticias.
Dagoberto Valdés Hernández, director del Centro de Estudios Convivencia, denunció advertencias de la Seguridad del Estado en Pinar del Río tras reunirse con diplomáticos estadounidenses. Oficiales del Ministerio del Interior le acusaron de colaborar con una potencia extranjera y le advirtieron sobre las consecuencias de sus actos ante un escenario de conflicto.
En La Habana, la líder de las Damas de Blanco, Berta Soler, y su marido, el ex prisionero político Ángel Moya, denunciaron haber recibido amenazas de represalias violentas durante detenciones recientes. Según los activistas, los oficiales les comunicaron que, ante una eventual intervención o invasión estadounidense, los opositores serían considerados «objetivos prioritarios».
En la provincia de Camagüey, el periodista Dixán Gaínza Moré también relató amenazas similares. El mayor Leonardo Suárez Rey, director de la prisión, le habría advertido: «No te conviene que venga Trump porque te voy a eliminar, esa es la orden que hay».
El periodista y ex preso político Pedro Corzo, radicado en Miami y con décadas de investigación sobre la historia del presidio político cubano, explicó a Martí Noticias que se trata de una práctica intimidatoria empleada en otras ocasiones. La práctica de advertir sobre ejecuciones o represalias en escenarios de conflicto externo se aplica desde las primeras décadas del sistema que rige en la isla.
Por ejemplo, el 20 de mayo de 1985, ante el inicio de las transmisiones de Radio Martí, el gobierno de la isla suspendió de inmediato los acuerdos migratorios con Estados Unidos firmados en diciembre de 1984, una medida que paralizó la liberación y el traslado hacia territorio estadounidense de cientos de presos políticos que estaba contemplado dentro de los convenios establecidos entre ambas naciones.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este jueves que Donald Trump le transmitió que no tiene intención de ordenar una invasión estadounidense de Cuba, tras una reunión celebrada en la Casa Blanca. No obstante, funcionarios de Estados Unidos dijeron a la agencia AP que Washington no contempla una acción militar inminente contra La Habana, aunque alertaron de que el mandatario estadounidense podría cambiar de idea en cualquier momento y que las opciones militares siguen sobre la mesa.
El 1 de mayo, Trump afirmó durante un acto en Florida que Estados Unidos tomaría Cuba «casi inmediatamente» después de acabar la guerra de Irán. Además, firmó una nueva orden ejecutiva que amplía las sanciones contra funcionarios cubanos en los sectores energético, de defensa, minería y finanzas.
El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla advirtió en una entrevista con ABC News que las amenazas militares del presidente Trump podrían conducir a «consecuencias inimaginables», incluyendo «una catástrofe humanitaria, un genocidio».
Desde enero de 2026, la administración Trump ha acumulado más de 240 sanciones e interceptado al menos siete petroleros con petróleo destinado a Cuba, reduciendo las importaciones energéticas entre un 80 y un 90 por ciento y provocando apagones de hasta 25 horas diarias en más del 55 por ciento del territorio cubano.
El líder opositor José Daniel Ferrer advirtió recientemente que el régimen cubano no cederá ante la presión militar del portaaviones prometido por Trump. «No se rendirán con solo ver o sentir cerca el portaaviones. No porque sean valientes, no lo harán porque el poder absoluto les ha enloquecido al punto de que creen que algo va a pasar a última hora que los libre de la cárcel», declaró Ferrer desde el aeropuerto de Madrid-Barajas, donde inició una gira europea junto a la organización Prisoners Defenders.







