En la madrugada del sábado 14 de junio de 2025, Minnesota fue escenario de dos devastadores ataques contra políticos demócratas que han conmocionado al país. El sospechoso, un hombre de 57 años que se hacía pasar por policía, irrumpió primero en la casa del senador estatal John Hoffman y su esposa en Champlin, hiriéndolos gravemente. Acto seguido, se desplazó a Brooklyn Park, donde mató a la expresidenta de la Cámara de Representantes, Melissa Hortman, y a su marido, Mark Hortman.
El asaltante usó un vehículo policial y vestía uniforme similar al de la policía. Intercambió disparos con agentes en ambos lugares antes de huir a pie; permanece prófugo y se le considera armado y peligroso. En su vehículo se halló un “manifiesto” con una lista de casi setenta objetivos —entre ellos legisladores y defensores del derecho al aborto—, así como folletos del movimiento “No Kings” y munición.
El gobernador Tim Walz calificó los hechos de “tragedia indescriptible” y “violencia política dirigida”, instando a la unidad frente al extremismo. Por su parte, la senadora Amy Klobuchar señaló que el ataque representa “un reflejo del extremismo y la violencia política que azota a EE. UU.” El presidente Trump también condenó los hechos y aseguró que responsables serán llevados ante la justicia.
Melissa Hortman, una figura destacada del Partido Demócrata, fue pieza clave en reformas progresistas como derechos reproductivos y licencia parental. Su muerte, junto a la grave herida sufrida por John Hoffman —quien permanece en condición estable tras ser operado— ha encendido alarmas sobre el creciente riesgo para funcionarios públicos.
Las autoridades, con apoyo del FBI, activaron una orden de “quédense en casa” en Brooklyn Park mientras proseguía la cacería del sospechoso. En la investigación participan también U.S. Capitol Police y agencias estatales, y se intensifican controles para proteger a otros funcionarios potencialmente en riesgo.
El suceso ha empañado las protestas del movimiento “No Kings” en Minnesota, algunas canceladas por motivos de seguridad. Organizaciones contra la violencia política, como la liderada por Gabrielle Giffords, han exigido medidas urgentes para proteger a los servidores públicos y frenar el extremismo motivado políticamente.
Este ataque recuerda episodios previos, como los atentados del 6 de enero de 2021, y evidencia la creciente radicalización que amenaza el diálogo democrático en Estados Unidos.







