martes, 11 agosto,2026

Alertan del riesgo de espionaje de la fábrica china que se instalará junto al Arsenal de Ferrol

Los informes advierten de que la planta de coches eléctricos de SAIC, a pocos kilómetros de la base naval y de Navantia, podría comprometer la seguridad nacional y la condición de puerto seguro de la OTAN

El Centro Nacional de Inteligencia y la rama de inteligencia de las Fuerzas Armadas han alertado de los riesgos de seguridad que implicaría la apertura de una fábrica de coches eléctricos del gigante chino SAIC Motor, propietario de la marca MG, junto al Arsenal de la Armada en Ferrol. Varios documentos de Defensa y de los servicios de inteligencia advierten del peligro de espionaje por la cercanía de la planta a la base naval y a los astilleros de la empresa pública Navantia.

El proyecto, anunciado el pasado 1 de junio, supone la primera fábrica de la marca en Europa, con una inversión inicial de 200 millones de euros y la previsión de crear más de 2.300 empleos. Las obras arrancarían en 2027 para estar operativas antes de que concluya 2028. Se trata del mayor proyecto internacional que llega a Galicia en décadas, concebido para esquivar los aranceles de hasta el 45 % que la Unión Europea impone a los vehículos eléctricos importados de China. La planta se situaría en el puerto exterior de Ferrol, a apenas cinco kilómetros en línea recta del arsenal y de Navantia.

Los informes subrayan la sensibilidad del entorno. El Arsenal de Ferrol alberga las cinco fragatas de la clase Álvaro de Bazán (F-100), buques de aprovisionamiento y un centro de certificación y mantenimiento de misiles y torpedos, mientras que en Navantia se construye la nueva generación de fragatas F-110 y se prevé modernizar las F-100. Ambas clases integran el sistema de combate Aegis, desarrollado por la estadounidense Lockheed Martin. Según los documentos, la presencia de un rival sistémico como China permitiría obtener información sobre los movimientos diarios y la tecnología de la Armada, y llegan a advertir de que la OTAN y la UE podrían dejar de considerar Ferrol un puerto seguro. Estados Unidos, además, podría bloquear la transferencia de tecnología militar clave si estima que la fábrica compromete los programas navales españoles.

La mayor preocupación de los servicios de inteligencia recae en las industrias auxiliares. Tanto la base como el astillero subcontratan trabajos al tejido industrial de la zona, y son esas empresas las que se consideran más vulnerables a ciberataques, guerra electrónica u otras formas de espionaje. Los informes señalan además que SAIC descartó otras ubicaciones con acceso portuario que no comprometían intereses militares, como Vigo o Gijón, y optó por una ría en cuya entrada se concentran algunos de los activos navales más sensibles del país. El proyecto deberá pasar por el Consejo de Ministros, al tratarse de una inversión extranjera directa. El Gobierno ha manifestado su apoyo a la planta, aunque podría imponer condiciones, mientras la Xunta defiende la iniciativa y su presidente, Alfonso Rueda, ha calificado de chocante que Defensa cuestione el proyecto.

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LECTOR AL HABLA