Víctor de Aldama compareció este miércoles de forma inesperada en la Audiencia Nacional para declarar durante algo más de una hora ante el juez Ismael Moreno en la pieza secreta del caso Koldo que investiga la presunta financiación irregular del PSOE. A su salida, ni el empresario ni su abogado, José Antonio Choclán, hicieron declaraciones, dado el carácter reservado de las actuaciones.
La declaración se centró en el contenido del sobre de la petrolera estatal venezolana PDVSA que el propio Aldama entregó voluntariamente al juzgado hace cuatro meses. Fue el propio juez Moreno quien le había pedido ese sobre tras conocerse su existencia públicamente. En aquel momento, Aldama afirmó que se lo había entregado en enero de 2020 la entonces vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez, hoy presidenta interina de Venezuela, y lo vinculó a una presunta financiación irregular del PSOE y de la Internacional Socialista. La UCO había revelado previamente que Aldama dejó ese material en custodia de su socio Luis Alberto Escolano, descrito en los informes policiales como «documentación sensible». En una fotografía del sobre intervenida por los investigadores se aprecia un sello de la Vicepresidencia de Venezuela con fecha de recepción del 4 de febrero de 2020.
La pieza secreta que instruye Moreno investiga los pagos realizados por el PSOE a sus dirigentes, empleados o personas vinculadas al partido entre 2017 y 2024, con el foco puesto en si algunos de esos abonos, entre ellos los percibidos por el exministro Ábalos y su asesor Koldo García, son constitutivos de blanqueo de capitales o responden a un sistema de financiación irregular. El juez trata de determinar si existió un mecanismo de pagos en metálico para ocultar movimientos de mayor alcance vinculados a las cuentas del partido.
Aldama, condenado a cuatro años de cárcel en el caso mascarillas pero con la pena suspendida por su colaboración con la justicia, sigue siendo uno de los testigos más activos en los distintos procedimientos que afectan al entorno del Gobierno. Paralelamente, Delcy Rodríguez ha iniciado un proceso de conciliación previa a una querella contra él por las declaraciones sobre el sobre de PDVSA, y el ministro Félix Bolaños le ha interpuesto una demanda civil por presuntamente acusarle de intentar comprar su silencio.






