Este lunes, la diputada Àgueda Micó, portavoz parlamentaria de Compromís y miembro de la formación mayoritaria Més, comunicó su decisión de abandonar el grupo parlamentario de Sumar y unirse al Grupo Mixto, después de que Més-Compromís ratificara esta opción mediante una consulta interna en el Consell Nacional. La votación, con un fuerte apoyo –190 votos a favor, 7 en contra y 8 abstenciones–, refleja las profundas divisiones dentro de la coalición valenciana.
El detonante de esta ruptura fue el desacuerdo con Sumar por su negativa a incluir al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como compareciente en la comisión de investigación sobre la DANA, una demanda que Més y Verds‑Equo consideraron fundamental. Por el contrario, Iniciativa, la otra rama de Compromís, optó por mantener su integración en Sumar, priorizando la lucha contra el PP valenciano y las acusaciones de corrupción en el PSOE que vinculaban a figuras como Diana Morant.
La decisión ha roto con la unidad interna de Compromís: mientras Àgueda Micó dará ahora sus intervenciones y ejercerá su labor desde el Grupo Mixto, el diputado Alberto Ibáñez, de Iniciativa, seguirá en Sumar. Esto supone no solo un cambio estratégico, sino también una pérdida de representación para la coalición en el grupo plurinacional.
El objetivo de Més-Compromís es ganar independencia política para “defender mejor los intereses valencianos” sin verse supeditados a decisiones nacionales impuestas desde Sumar.
Desde Sumar, se insiste en que la alianza sigue abierta al diálogo. En junio ya se habían celebrado reuniones para revisar el encaje de Compromís, con propuestas para reforzar su autonomía dentro del grupo, aunque finalmente estas no bastaron para evitar la escisión.
En el ámbito político, la salida de Micó podría tener impacto en cargos parlamentarios y turnos de intervención, además de la asignación de recursos. Sin embargo, Compromís asegura que su apoyo al gobierno central se mantendrá, pese a la ruptura organizativa.







