El delantero del CD Tenerife Jesús de Miguel Alameda falleció este martes 3 de noviembre, a las 8:00 horas, en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, dos días después del grave incidente sufrido durante el partido ante el FC Andorra. El jugador, de 30 años, había ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos tras el violento choque con el guardameta visitante, Jesús Owono, que obligó a suspender el encuentro.
El club confirmó la noticia en un comunicado oficial cargado de dolor. “Rotos de dolor, con un nudo en la garganta y sin poder creer que esto sea verdad, desde el CD Tenerife comunicamos el trágico fallecimiento, este martes, día 3 de noviembre de 2026, a las 8:00 horas, de Jesús de Miguel Alameda”, expresó la entidad blanquiazul, que añadió que “no hay palabras de consuelo” ante lo sucedido.
El desenlace llegó tras un empeoramiento en la madrugada. Después de que el lunes el club informara de que el jugador permanecía “estable dentro de la gravedad”, durante la noche la situación se agravó. En su último parte antes del fallecimiento, el Tenerife comunicó que el estado de De Miguel había “empeorado neurológicamente”, un deterioro que finalmente resultó irreversible.
El accidente se había producido en el tramo final del encuentro del lunes en el estadio Heliodoro Rodríguez López. En una acción del tiempo añadido, De Miguel y el portero del Andorra chocaron de forma violenta y el delantero cayó desplomado sobre el césped, inconsciente. Fue atendido de inmediato por los servicios médicos, evacuado en camilla y trasladado en ambulancia al hospital. La gravedad de lo ocurrido llevó a los jugadores de ambos equipos a acordar la suspensión del partido en el minuto 108, con empate a dos goles.
La familia del futbolista agradeció las muestras de apoyo recibidas. En el propio comunicado, el club trasladó la petición de sus allegados de “máximo respeto a su privacidad en estos terribles momentos”, ante la conmoción generada en el entorno del club y en el conjunto del fútbol español.
Nacido en Madrid el 21 de septiembre de 1996, Jesús de Miguel desarrolló una carrera alejada de los grandes focos, forjada en categorías de plata y bronce del fútbol español. Pasó por clubes como el Unionistas de Salamanca y el CD Castellón antes de recalar en el CD Tenerife, donde se había convertido en una de las opciones para la delantera del equipo. Su muerte, a los 30 años, deja consternados a compañeros, rivales y aficionados, que desde el lunes se habían volcado en mensajes de ánimo para él y los suyos.




