Unos 200 parlamentarios de Europa y América Latina, cuarenta de ellos eurodiputados, llenaron este miércoles el salón de plenos del Parlamento de Canarias para una asamblea cuyas conclusiones, conviene recordarlo, no vinculan a nadie. En ese escenario, la presidenta de la Cámara, Astrid Pérez, abrió la XVII sesión de EuroLat con una idea repetida: los parlamentos son “el fundamento de la democracia” y toca blindarlos frente a la polarización, los populismos y lo que llamó el “fundamentalismo ideológico”.

El discurso transitó por terreno conocido. La reivindicación de la separación de poderes, de un poder judicial independiente y de la democracia representativa es material habitual en las aperturas de estos foros, y la advertencia contra los populismos llegó sin apellidos: ni un partido, ni un país, ni un nombre. Quedó, por tanto, como una proclama de principios más que como una toma de posición concreta.

Pérez tiró del vínculo histórico entre las dos regiones, y muy en particular del que teje la emigración canaria a América Latina, para justificar que la cita se celebre en las islas. De ahí pasó a enumerar los desafíos que, dijo, comparten ambos continentes: el cambio climático, las crisis alimentarias, la transformación digital, el comercio, la inteligencia artificial o la neurociencia. Un catálogo tan extenso como característico de estas declaraciones, que choca con el margen real de maniobra de una asamblea de carácter consultivo.

La apertura tuvo formato solemne. Arrancó a las 9.30 horas con la bienvenida de la presidenta de la Cámara y el discurso inaugural del presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, y contó con los dos copresidentes del foro: el eurodiputado del PP Gabriel Mato, por la parte europea, y el senador uruguayo Daniel Caggiani, por la latinoamericana. Mato había defendido días antes que la asamblea coloca a Canarias “en el centro del diálogo” entre Europa y América Latina, con el argumento de que en muchas familias isleñas el otro lado del Atlántico “forma parte de su propia historia”.

El encuentro, que el archipiélago acoge por primera vez, se prolonga hasta hoy jueves 29 y coincide con el vigésimo aniversario de EuroLat, creada en 2006. La asamblea la integran 150 miembros, repartidos a partes iguales entre eurodiputados y representantes de los parlamentos regionales latinoamericanos —Parlatino, Parlandino, Parlacen, Parlasur y los Congresos de Chile y México—, y su agenda se articula en comisiones sobre asuntos políticos y derechos humanos, economía y comercio, y desarrollo sostenible y energía. Para la jornada estaban previstos además el Foro Euro-Latinoamericano de Mujeres, el grupo de trabajo sobre seguridad y los encuentros con la sociedad civil, antes del acto conmemorativo del jueves, con la presencia de antiguos copresidentes del foro.