El Cabildo de Tenerife promoverá una nueva Declaración de Impacto Ambiental para continuar con la tramitación del Circuito del Motor de Granadilla de Abona, después de que el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) revocara la sentencia que había dado la razón a la corporación y considerara caducada la evaluación ambiental del proyecto. El fallo, estimatorio de un recurso de la Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza (ATAN), lo recibió el Cabildo el martes 13 de octubre.

La resolución anula uno de los proyectos en que se divide la obra, el modificado número 2 de la fase 2 del acceso norte al circuito, al apreciar que la Declaración de Impacto Ambiental había incurrido en causa de caducidad. Con ello, el TSJC revoca el único pronunciamiento judicial que hasta ahora había respaldado al Cabildo en este procedimiento.

La corporación insular ha renunciado a seguir litigando por esta vía. Ha anunciado que no presentará nuevos recursos de casación y que desistirá de los que tuviera interpuestos en relación con este asunto. Además, ha pedido a sus Servicios Jurídicos que estudien el alcance de la sentencia, en particular si obliga a suspender el contrato de las obras.

El Cabildo sostiene, pese al revés, que la sentencia no afecta a la base del proyecto. La corporación mantiene que el Programa de Actuación Territorial que ampara la construcción del circuito, aprobado en 2005, conserva su vigencia con carácter indefinido, de modo que la anulación del acto administrativo recurrido no supone la caducidad de ese instrumento, sin perjuicio de las exigencias ambientales y jurídicas que deban cumplirse para seguir adelante.

Sobre ese marco pretende el Gobierno insular tramitar la nueva evaluación ambiental. El proyecto del Circuito del Motor responde, según defiende el Cabildo, a una demanda histórica del colectivo del motor de Tenerife, que reclama instalaciones permanentes donde entrenar y preparar sus vehículos.