El presidente del PNV, Aitor Esteban, ha afirmado este jueves que «la legislatura ha llegado a su fin» y que el «interés general» demanda la convocatoria de elecciones generales este año. Esteban realizó estas declaraciones en Bilbao, antes de participar en un seminario organizado por la Fundación Sabino Arana, y recordó que corresponde al presidente del Gobierno la disolución de las Cortes.
El dirigente vasco criticó que la actual legislatura se encuentra «absolutamente bloqueada», sin presupuestos «ni posibilidad de que salgan adelante», lo que se suma a un ambiente político dominado por «cada vez más casos judiciales». Preguntado por la actuación del juez Santiago Pedraz, que investiga una presunta trama para desestabilizar causas judiciales que afectan al PSOE, Esteban manifestó que, de confirmarse, no sería «aceptable».
Esteban aludió expresamente a la entrada de la UCO en la sede del PSOE en Ferraz este pasado miércoles y consideró que esto va a ser continuo, «porque la propia mecánica de los casos judiciales lleva a que estos se mantengan durante un tiempo». Advirtió, en ese sentido, de que «van a pasar más cosas».
El presidente del PNV descartó con claridad la vía de la moción de censura: «No la contemplamos». La presión sobre Sánchez, por tanto, se ejerce desde la demanda de disolución voluntaria. Esteban respondió así a las palabras del presidente del Gobierno pronunciadas el día anterior desde Roma, donde Sánchez afirmó que no puede disolver las cámaras «por un interés partidista» y que debe actuar «en nombre del interés general». El líder del PNV le devolvió el argumento: «Quizá él también tendría que preguntarse si al negarse una y otra vez a reflexionar sobre esto no está también actuando desde un interés partidista y particular».
No es la primera vez que Esteban cuestiona públicamente la continuidad de la legislatura. El pasado 24 de mayo, durante un acto del PNV en Durango, aseguró que sería «irresponsable» que el Ejecutivo siguiera «más allá de 2026» sin una mayoría estable, sin presupuestos y con una agenda «descontrolada y judicializada». El tono de este jueves fue, sin embargo, notablemente más contundente y definitivo.







