Huelva despide a dos guardias civiles sin presencia ministerial del Gobierno
El Gobierno no envió a ningún ministro al funeral de los dos guardias civiles fallecidos en Huelva durante una persecución a una narcolancha. La ausencia de representación política de primer nivel en los actos celebrados este sábado ha generado una oleada de críticas por parte de asociaciones profesionales y partidos de la oposición.
Germán Pérez y Jerónimo Jiménez, ambos del Servicio Marítimo, perdieron la vida el viernes durante una operación contra el narcotráfico en aguas onubenses. Sus compañeros y familiares les dieron el último adiós en la iglesia de la Purísima Concepción de Huelva, pero sin la presencia de ningún miembro del Consejo de Ministros.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, optó por no desplazarse hasta la capital onubense. En su lugar, delegó la representación del Ejecutivo en la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo. El ministro compareció esa misma mañana en Moncloa junto a la ministra de Sanidad, Mónica García, en una rueda de prensa sobre el hantavirus. Durante su intervención, calificó en dos ocasiones lo ocurrido como un «trágico accidente» y defendió que España cuenta «con más medios de los que ha tenido nunca» para luchar contra el narcotráfico.
Pedro Sánchez tampoco acudió a Huelva, pese a tener previsto estar en Andalucía este fin de semana por la campaña electoral. El presidente había suspendido un mitin programado para el sábado en La Línea de la Concepción, que se aplazó al domingo. Sin embargo, Sánchez no incluyó en su agenda el funeral de los agentes.
La única representante política del PSOE con peso específico presente en los actos fue María Jesús Montero, candidata socialista a la Presidencia de la Junta de Andalucía. Montero, que hasta hace dos meses ocupó la Vicepresidencia del Gobierno, fue recibida con abucheos y gritos a su llegada a la capilla ardiente instalada en la Comandancia de la Guardia Civil. «Fuera de aquí, no os queremos en Andalucía» o «vienes solo para hacerte la foto», le espetaron vecinos desde los balcones.
Frente a la ausencia del Gobierno central, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, encabezó la representación autonómica acompañado del vicepresidente Antonio Sanz y la consejera de Igualdad, Loles López, entre otros cargos del Ejecutivo andaluz.
Durante la misa funeral, el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, lanzó un mensaje directo a las instituciones: «Frente al narcotráfico, es una grave irresponsabilidad mirar hacia otro lado». El prelado reclamó que se dote a las fuerzas de seguridad de los medios necesarios para hacer frente a la delincuencia organizada.
La asociación profesional de la Guardia Civil Jucil lamentó públicamente la ausencia de Marlaska y la calificó de síntoma del «abandono y desconexión del Gobierno con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado». Su secretario general, Ángel Lezcano, preguntó: «¿Cuántos compañeros más tienen que morir o resultar heridos para que ser guardia civil se considere profesión de riesgo?».
El momento más emotivo de la ceremonia lo protagonizó Luisa, viuda de Germán Pérez. Ella misma, que también pertenece a la Guardia Civil, portó el féretro de su marido «como mujer y como compañera».






