La izquierda andaluza llegó este viernes a un acuerdo in extremis para presentarse unida a las elecciones autonómicas del 17 de mayo. Podemos se integra formalmente en la coalición Por Andalucía, que queda conformada por siete fuerzas políticas: Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Iniciativa del Pueblo Andaluz, Alternativa Republicana, Partido Verde, Podemos y Alianza Verde. La coalición registró su candidatura ante la Junta Electoral de Andalucía con horas de margen antes de que expirara el plazo legal, fijado a las 23:59 de este viernes.
El acuerdo llegó al final de dos jornadas de negociación maratoniana. La primera reunión, celebrada el Jueves Santo, se prolongó durante toda la jornada, con apenas una pausa para almorzar, en un tono muy correcto y con cada parte exponiendo sus posiciones con claridad, según fuentes próximas a la negociación. La mesa de partidos volvió a citarse este viernes y, en apenas dos horas, llegó la fumata blanca.
El camino hasta el acuerdo estuvo condicionado desde el principio por el reloj. El 81% de los militantes de Podemos votaron a favor de facultar a la dirección para llegar a un acuerdo con otros grupos de izquierdas, aval interno que llegó a 48 horas de que expirase el plazo legal para registrar coaliciones. Sin ese respaldo de las bases, la negociación no habría ni comenzado.
El partido morado ha explicado que su Consejo Ciudadano Andaluz, con 20 votos a favor y seis abstenciones y ningún voto en contra, ha optado por primar los intereses colectivos y asumir el acuerdo pensando en las listas de espera de la sanidad pública, en los jóvenes que no pueden acceder a la vivienda y en las familias que no llegan a fin de mes. La decisión se tomó asumiendo que el acuerdo no refleja el peso político de la formación, aunque se dio prioridad a esas cuestiones sociales antes que a cualquier cálculo partidista.
El fantasma de 2022 sobrevolaba toda la negociación. En las elecciones de ese año, la inscripción formal de Podemos dentro de la marca Por Andalucía ante la Junta Electoral llegó fuera de plazo. Este error técnico fue una de las razones por las cuales la izquierda andaluza llegó menos unida a las elecciones, lo que le costó 12 escaños respecto a 2018 y llevó al PP de Juanma Moreno a consolidarse en el gobierno. Esta vez, el registro se completó con tiempo suficiente para evitar repetir ese tropiezo.
La incorporación de los morados no supone ningún cambio en el liderazgo de la coalición: Antonio Maíllo, coordinador federal de IU, encabezará la candidatura por Sevilla, y Esperanza Gómez, coordinadora regional de Sumar, irá de número uno por Cádiz.







