La portavoz del PNV en el Congreso, Maribel Vaquero, mantuvo una entrevista en La Vanguardia en la que fijó con claridad la posición de su partido respecto al futuro del Gobierno y la legislatura. Vaquero afirmó que la legislatura actual puede continuar sin aprobar unos presupuestos, pero considera que el Gobierno tendría más legitimidad con unas cuentas. Y añadió, sin ambigüedad, que la duración de la legislatura dependerá de lo que decida el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
La dirigente vasca aprovechó la entrevista para trasladar al Ejecutivo una queja que el PNV lleva meses repitiendo. Su partido le ha dejado claro al Ejecutivo que no puede funcionar como si tuviera mayoría, y que muchas veces se llega a las votaciones sin hablar con los grupos lo suficiente o se abusa de los decretos ley con temas muy variados, alegando necesidades urgentes cuando muchas veces son temas estructurales. Vaquero valoró, sin embargo, que el decreto anticrisis aprobado esta semana fue una excepción positiva: esta vez, al menos por teléfono, el Ejecutivo solicitó aportaciones a los grupos parlamentarios, y el plan aprobado fue en la línea de lo que le plantearon.
La cuestión presupuestaria es el fondo del reproche. Vaquero advirtió que no cuela la excusa de no presentar los prometidos presupuestos generales del Estado por la guerra de Irán, porque tenerlos hubiera supuesto una mayor estabilidad y credibilidad para hacer frente a lo que se avecina. La portavoz también lanzó una pregunta que el Gobierno no ha respondido: con qué margen de gasto se cuenta si el conflicto se alarga, y si Sánchez solicitó en el Consejo Europeo una suspensión de las reglas fiscales o que algunos conceptos no computen en la regla de gasto.
Sobre el PP, Vaquero quitó hierro al reciente encuentro de Feijóo con el portavoz del partido, Aitor Esteban, en Bilbao. Señaló que el PNV tiene relación normalizada con todos los partidos salvo Vox, y que el acercamiento del PP es bienvenido después de la ruptura que se produjo tras la moción de censura a Rajoy, aunque lo calificó de simple cortesía entre partidos políticos. Descartó además cualquier apoyo a una moción de censura que incluya a Vox.
Sobre Junts, reconoció que ha endurecido algo más su discurso en algunos temas, aunque matizó que no puede valorar si ello está relacionado con la irrupción de Aliança Catalana, porque desconoce los pormenores de la realidad política catalana. En resumen, el PNV confirma que no moverá la silla a Sánchez, pero le exige diálogo real, presupuestos y que deje de gobernar como si la mayoría absoluta existiera.







