La eurodiputada de Podemos, Irene Montero, ha fijado las condiciones de su formación para respaldar los decretos de urgencia aprobados por el Consejo de Ministros ante la crisis derivada de la guerra en Oriente Medio. En una comparecencia pública, Montero ha advertido al Gobierno de Pedro Sánchez que el apoyo de los cuatro diputados de su formación en el Congreso no es automático y dependerá de un giro drástico tanto en la política económica como en la estrategia exterior de España.
La formación morada exige una ampliación inmediata de las ayudas sociales para proteger a las familias del impacto inflacionista del conflicto. Entre las medidas irrenunciables, Montero ha destacado la necesidad de establecer topes máximos a los precios de los alimentos básicos y de los combustibles, evitando que las grandes empresas del sector energético y de la distribución obtengan beneficios extraordinarios a costa de la crisis. Según la eurodiputada, las medidas actuales del Ejecutivo son insuficientes para frenar el empobrecimiento de las clases trabajadoras ante la volatilidad de los mercados internacionales.
En el plano internacional, la exigencia de Podemos es todavía más ambiciosa. Montero ha condicionado el voto favorable de su partido a que España inicie los trámites para salir de la OTAN. La dirigente considera que la permanencia en la Alianza Atlántica arrastra al país a una escalada bélica que solo beneficia a los intereses de la administración estadounidense y pone en riesgo la seguridad nacional. Para Podemos, la solución a la crisis no pasa por el envío de armas o el apoyo logístico en el estrecho de Ormuz, sino por una apuesta decidida por la diplomacia y la neutralidad.
Con el rechazo ya anunciado de la oposición conservadora a parte de las medidas interventoras, el Ejecutivo necesita asegurar el bloque de la investidura. Sin embargo, las demandas de Montero, que vinculan la supervivencia de los decretos económicos a una ruptura con la política de defensa del Estado, complica al bloque de izquierdas y obliga a la Moncloa a decidir si acepta una negociación sobre los pilares de su política exterior.







