Durante un desayuno informativo del Fórum Europa celebrado en Bilbao, Feijóo ha acusado directamente al presidente Pedro Sánchez de actuar contra la seguridad de España y de provocar un aislamiento internacional sin precedentes. El jefe de la oposición sostiene que el rechazo del Ejecutivo a la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán no responde a una convicción diplomática, sino a un cálculo puramente electoral para retener el apoyo de la izquierda radical.
Feijóo ha sido tajante al valorar el posicionamiento de Moncloa tras la amenaza de Donald Trump de imponer un embargo comercial a España por negarse a colaborar en la operación militar. Para el dirigente popular, la relación con Estados Unidos debe preservarse por encima de cualquier discrepancia personal con su presidente, advirtiendo de que España corre el riesgo de quedarse fuera del marco operativo de sus aliados naturales. En sus declaraciones, ha remarcado que el régimen iraní masacra a sus ciudadanos, financia el terrorismo y busca armamento nuclear, por lo que ha sentenciado que, en su opinión, cuantos menos tiranos haya en el mundo, mejor.
La réplica de Feijóo se produce pocas horas después de que Pedro Sánchez recuperara el eslogan del No a la guerra para justificar su negativa a ceder las bases de Rota y Morón para el ataque contra Irán. El líder del PP ha afeado al presidente que use el derecho internacional como escudo, argumentando que antes del derecho internacional están los derechos humanos, los cuales, según ha afirmado, no se protegen en Irán. Asimismo, ha pedido a la administración norteamericana y a los socios europeos que no confundan al precario Gobierno con el conjunto de los 50 millones de españoles, tratando de desvincular la imagen del país de la gestión del gabinete actual.
El discurso en Bilbao también ha servido para alertar sobre las consecuencias económicas de este choque con Washington, especialmente en materia energética. Feijóo ha lamentado que el Ejecutivo se enfrente a su principal proveedor de gas en un momento de volatilidad internacional, asegurando que la irresponsabilidad en política exterior la acabarán pagando las familias y las empresas. Mientras el PSOE acusa al líder popular de alinearse con las tesis belicistas de la época de la guerra de Irak, el PP insiste en que la prioridad debe ser recuperar la fiabilidad de España como socio estratégico de la OTAN y la Unión Europea ante el nuevo escenario geopolítico.







