La selección española de fútbol sala se ha proclamado campeona de Europa este sábado al vencer a Portugal por 3-5 en la gran final del torneo continental. El equipo dirigido por Jesús Velasco logra así el octavo título de su historia, rompiendo una sequía de diez años sin levantar el trofeo y recuperando la hegemonía en una disciplina que había estado dominada recientemente por el conjunto luso. Con este resultado, España impide además que Portugal encadene su tercera corona consecutiva.
El encuentro, disputado con la intensidad propia de los grandes duelos ibéricos, se decantó a favor de los españoles gracias a una sólida actuación colectiva y a la eficacia en los momentos decisivos. A pesar del empuje portugués, que buscaba mantener su racha triunfal, los jugadores de Velasco supieron gestionar la ventaja en el marcador y neutralizar el juego ofensivo de su rival. La victoria supone un punto de inflexión para el fútbol sala nacional, que vuelve a situarse en lo más alto del podio europeo tras una década de espera.
Jesús Velasco, que asumió el cargo con el objetivo de devolver la competitividad extrema al bloque nacional, culmina con este éxito un proceso de renovación que ha mezclado veteranía y nuevos talentos. El octavo título europeo refuerza el palmarés de la selección española, que sigue siendo la más laureada del continente. Tras el pitido final, los jugadores celebraron sobre la pista un triunfo que no solo significa una medalla de oro, sino también el fin del ciclo de dominio portugués en las grandes citas internacionales.
La expedición española regresará este domingo con el trofeo después de una fase final impecable en la que han demostrado ser el equipo más equilibrado del torneo. El triunfo en esta Eurocopa devuelve la confianza a una estructura que ya mira hacia los próximos desafíos internacionales, consolidando el proyecto de Velasco al frente del banquillo nacional y devolviendo la alegría a una afición que llevaba diez años esperando este momento.







