Estamos en la jornada de reflexión, ese paréntesis formal que la ley impone y la política ignora. Mañana, domingo 8 de febrero, Aragón acudirá a las urnas y en El Burgado estaremos pendientes de todo lo que ocurra, informando en tiempo real de la participación, los sondeos, el escrutinio y las primeras lecturas políticas de una cita electoral clave.
No es una elección más. No solo por el adelanto electoral, sino porque de su resultado dependerá la consolidación o el bloqueo del ciclo político abierto en 2023.
Las estimaciones finales dibujan un escenario con un favorito claro: Jorge Azcón. El Partido Popular se mueve en una horquilla de entre 27 y 30 escaños. Un resultado sólido, aunque insuficiente para gobernar en solitario. La mayoría absoluta está en 34 diputados y todo apunta a que Vox será determinante para alcanzarla, con una representación que podría situarse entre los 12 y 14 escaños.
En el bloque de la izquierda, el PSOE afronta una jornada complicada. Pilar Alegría se juega algo más que el resultado autonómico: se juega la capacidad de frenar una pérdida de apoyos que las proyecciones sitúan en torno a los 17-18 escaños. La única variable capaz de alterar el guion es la participación. Una movilización alta podría estrechar distancias; una baja consolidaría el cambio.
El resto del tablero confirma la fragmentación del voto. La Chunta Aragonesista resiste como fuerza estable; Aragón Existe aspira a ser decisiva si los bloques no suman; mientras que formaciones históricas como el PAR o Podemos caminan al borde de quedarse fuera de las Cortes. Y otros que pueden entrar como SALF, que se estrena en estas autonómicas con Cristina Falcon a la cabeza.
Las urnas se a bren a las 9.00 y a las ocho de la tarde se cerrarán. A partir de las nueve y media empezará a despejarse el mapa político de Aragón.
En El Burgado lo seguiremos y lo contaremos.







