La policía autonómica catalana ha abierto una investigación para esclarecer los asaltos sufridos en las viviendas de los jugadores del FC Barcelona Pau Cubarsí y Joan García. Los robos se produjeron en dos fechas distintas, concretamente el pasado 30 de diciembre y el 10 de enero. En ambos casos, los delincuentes aprovecharon la ausencia de los futbolistas para acceder a los inmuebles, situados en el entorno de la capital catalana.
El botín sustraído en cada una de las viviendas tiene un valor similar, estimado en unos 6.000 euros por asalto. Los ladrones se centraron principalmente en objetos de valor, dinero en efectivo y artículos de lujo que se encontraban en el interior de los domicilios. A pesar de la coincidencia en las fechas cercanas y el perfil de las víctimas, los investigadores trabajan para determinar si se trata de una banda organizada especializada en el asalto a casas de deportistas de élite o de incidentes aislados.
Estos hechos se suman a una lista creciente de futbolistas que han sido víctimas de la delincuencia en los últimos años mientras disputan sus partidos o se encuentran fuera de sus hogares por motivos profesionales. Los Mossos d’Esquadra están analizando las cámaras de seguridad de las zonas residenciales y tomando declaración a posibles testigos para identificar a los autores de estos robos. Por el momento, ninguno de los dos jugadores ha realizado declaraciones públicas sobre lo sucedido, dejando el caso en manos de las autoridades y de la seguridad privada del club.







