Sony avanza en el desarrollo de una versión intermedia de su actual plataforma, conocida bajo el nombre en clave de PS5 Pro, que tiene como objetivo perfeccionar la experiencia del usuario actual mediante un incremento sustancial de la potencia bruta.
A diferencia de lo que supondría el lanzamiento de una PlayStation 6, esta revisión se centra en potenciar el hardware existente para eliminar los cuellos de botella técnicos que obligan a los jugadores a elegir entre calidad visual y fluidez. La estrategia de la compañía japonesa repite así el esquema de éxito de la pasada generación, buscando alargar el ciclo de vida de la PS5 antes de la llegada de su sucesora.
Las filtraciones más recientes, confirmadas por fuentes cercanas a la cadena de producción, apuntan a una unidad de procesamiento gráfico considerablemente más robusta. Se espera que la nueva GPU cuente con un mayor número de unidades de cálculo, lo que permitiría alcanzar resoluciones 4K de forma nativa en títulos donde antes era necesario el reescalado, manteniendo además una tasa estable de 60 fotogramas por segundo.
Junto al procesador, la velocidad de la memoria RAM también recibirá un impulso necesario. Este ancho de banda adicional facilitará tiempos de carga aún más reducidos y una gestión de texturas de alta resolución mucho más eficiente. El resultado directo para el usuario será una mayor nitidez en los escenarios y una fluidez técnica que permitirá exprimir al máximo los motores gráficos de última hornada.
Uno de los pilares de esta renovación será la implementación de tecnologías de reescalado inteligente. Siguiendo la estela del DLSS de NVIDIA o el FSR de AMD, Sony busca optimizar el rendimiento mediante algoritmos que permitan a la consola generar imágenes de altísima calidad con un menor coste de recursos.
Sony no solo responde a las exigencias de una comunidad que demanda el fin de los modos de rendimiento con sacrificios visuales, sino que también posiciona su hardware ante los grandes lanzamientos previstos para el cierre de 2026 y 2027. La PS5 Pro se perfila así como la opción definitiva para quienes buscan la excelencia técnica sin abandonar el ecosistema actual.







