Las autoridades sanitarias de la India han declarado este lunes el estado de alerta epidemiológica tras confirmar la reaparición del virus Nipah en el estado de Kerala. Hasta el momento, el departamento de salud ha verificado dos contagios, lo que ha activado de inmediato los protocolos de emergencia para contener la propagación de este patógeno, conocido por su alta tasa de letalidad. Como medida preventiva, los equipos de vigilancia epidemiológica han identificado y puesto bajo observación a cerca de 190 personas que mantuvieron contacto directo con los infectados, con el fin de realizar un seguimiento estricto de cualquier síntoma compatible con la enfermedad.
El virus Nipah es una infección zoonótica que se transmite de animales, habitualmente murciélagos de la fruta o cerdos, a los seres humanos, aunque también puede contagiarse mediante alimentos contaminados o por contacto estrecho entre personas. Su peligrosidad reside en que puede causar desde síntomas respiratorios agudos hasta encefalitis mortales, sin que exista actualmente una vacuna o tratamiento específico. Ante este escenario, el Gobierno regional ha reforzado los servicios de laboratorio para acelerar las pruebas de detección y ha instado a la población a extremar las medidas de higiene y evitar el consumo de frutas que presenten marcas de mordeduras de animales.
La detección de este brote ha provocado la activación de unidades móviles de salud que trabajan en las zonas donde se han registrado los casos para realizar un cribado masivo. Las autoridades han delimitado áreas de contención y han restringido los movimientos en los perímetros de mayor riesgo para evitar que el virus traspase las fronteras estatales. Aunque la situación se encuentra bajo seguimiento constante, la rapidez con la que se han identificado los contactos estrechos busca evitar que el brote alcance las dimensiones de episodios anteriores en la región, donde la mortalidad superó el setenta por ciento de los afectados.
Los expertos sanitarios internacionales siguen de cerca la evolución en la India, ya que el Nipah está clasificado por la Organización Mundial de la Salud como una de las enfermedades con mayor potencial epidémico. Por ahora, el foco se mantiene en el aislamiento de los casos sospechosos y en la monitorización de los pacientes ingresados, mientras se espera el resultado de las pruebas adicionales realizadas al círculo cercano de los contagiados. La transparencia en la comunicación y la rapidez en la respuesta de las autoridades indias serán determinantes para evitar que esta nueva alerta derive en una crisis sanitaria de mayor magnitud.







