El régimen iraní ha activado sus protocolos de máxima seguridad tras recibir advertencias de sus altos mandos militares sobre la alta probabilidad de una ofensiva directa por parte de Estados Unidos. Según ha revelado este sábado el portal Iran International, el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, ha sido trasladado a un búnker subterráneo de alta seguridad en Teherán. Esta instalación contaría con una compleja red de túneles diseñados para resistir ataques de gran envergadura y garantizar la supervivencia de la cúpula del régimen en caso de conflicto abierto.
La medida de excepción coincide con una reestructuración forzosa en la cadena de mando. Ante el aislamiento del líder en el búnker, su tercer hijo, Masud Jamenei, ha asumido de facto las responsabilidades cotidianas de su padre. Masud se ha convertido en el principal canal de comunicación con los brazos ejecutivos y de seguridad del régimen, actuando como enlace directo entre la profundidad del refugio y el Gobierno. Este movimiento refuerza el papel de la familia del líder en un momento en el que la sucesión y la continuidad del sistema teocrático están bajo una presión externa sin precedentes.
El traslado de Jamenei se ha acelerado debido a la hostilidad creciente con Washington, cuyas fuerzas militares en la región se encuentran en estado de alerta máxima. Los servicios de inteligencia iraníes consideran que la amenaza de un ataque estadounidense ha pasado de ser una posibilidad retórica a un escenario operativo real. En respuesta, Teherán no solo ha blindado a su máximo dirigente, sino que ha intensificado la vigilancia interna para evitar cualquier atisbo de desestabilización mientras la cúpula militar coordina los planes de defensa desde instalaciones subterráneas similares.
Este refugio forzoso simboliza la gravedad de la crisis actual en Oriente Medio. La figura de Masud Jamenei, hasta ahora en un segundo plano frente a sus hermanos, emerge como una pieza clave para mantener la cohesión del Estado mientras el líder supremo permanece resguardado de posibles ataques aéreos o de precisión.







